Policía Local y Policía Nacional participan en un operativo conjunto para dispersar a los jóvenes aglomerados en el Balneario 6 tras el cierre de los locales de ocio. | Youtube Última Hora

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Desfase, alcohol y drogas en dos macrobotellones detectados esta madrugada en la capital balear. Cientos de jóvenes se lanzaron a las calles de Palma para participar en improvisados botellones. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, Policía Local de Palma y los inspectores del Govern balear tuvieron que actuar de forma contundente en el polígono de Son Castelló, en el Balneario 6 de la Playa de Palma y en la calle Pare Bartomeu Salvà, conocida popularmente como la 'calle del Jamón'.
En estas dos grandes zonas, Son Castelló y Playa de Palma, fueron cientos de jóvenes que saltándose todas las medidas sanitarias de la COVID 19 estaban consumiendo alcohol en la calle mientras bailaban sin respetar la distancia de seguridad y sin hacer uso de la mascarilla.
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Jóvenes, en la conocida como 'la calle del Jamón'. FOTO: E. Queirolo
Según fuentes policiales a las que ha tenido acceso Ultima Hora, en los macrobotellones ilegales y reuniones de jóvenes -en su mayoría turistas- se llegaron a congregar este fin de semana entre 7.000 y 10.000 personas en la primera línea de playa. Al igual que hicieron hace siete días, los agentes realizaban 'barridos' para tratar de dispersar a los chicos, pero la cantidad de personas era tan grande que hacía prácticamente imposible poner orden en la zona.
Más de medio centenar de agentes participaron en el operativo. Sin duda alguna, los momentos de más tensión se produjeron, una vez más, en las inmediaciones de la calle del Jamón y en toda la primera línea de playa. Hasta el punto que obligaron a crear barreras con agentes antidisturbios y realizar cortes intermitentes en algunas calles para tratar de dispersar a los asistentes.
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Policía des`plegada la pasada madrugada en Playa de Palma. FOTO: E. QUEIROLO
En referencia a las zonas del Passeig Marítim, Gomila y Santa Catalina, todo estaba controlado hasta que se produjo el cierre de los locales de ocio generando algunos botellones incontrolados en el parque de sa Feixina y en la zona del Jonquet que obligaron a los cuerpos policiales a tener que actuar y disolver los mismos.