Las ambulancias, atendiendo a los heridos. | A. Sepúlveda

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La Guardia Civil y la Policía Local se movilizaron en la tarde de ayer para atender a un hombre de 73 años, vecino de sa Pobla, que había recibido varias puñaladas en la cara y sangraba de forma abundante. Su sobrino fue detenido como el presunto agresor y también resultó herido.

Minutos después de las cinco de la tarde, el centro de emergencias del 112 fue alertado de una reyerta familiar en un domicilio de la calle Gran.

Cuando las primeras patrullas llegaron, uno de los implicados -el septuagenario- tenía el rostro cubierto de sangre, aunque estaba consciente. Y cerca de él se encontraba su sobrino, con el que supuestamente había discutido por un asunto económico. Dos ambulancias del SAMU-061 acudieron a esa calle, que quedó cortada al tráfico mientras se investigaba lo que había ocurrido. Los sanitarios atajaron la hemorragia del septuagenario y lo evacuaron al hospital para intervenirlo.

Trasladados
El acusado también fue trasladado al centro médico, para que le atendieran de sus heridas. Numerosos vecinos salieron a la calle para interesarse por lo ocurrido y al quedar bloqueada la avenida por las ambulancias se registraron largas retenciones.

La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación y averiguó que la pelea entre los dos familiares se había iniciado por un asunto relacionado con el dinero. El agresor negó que fuera bebido y la casa fue registrada para realizar un reportaje fotográfico y buscar el arma. Los médicos de guardia del PAC (Punto de Asistencia Continuada) también prestaron ayuda.