Imagen de archivo de la Policía Local de Inca durante un control. | Policía Local de Inca

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La Policía Local de Inca recibió una llamada por el supuesto robo de una cartera, en un bar de la plaza de s'Àngel, el 7 de julio de 2016. Uno de los agentes que acudió al establecimiento se entrevistó con la sospechosa, que se encontraba muy alterada, y le comenzó a golpear. «Fue una explosión de agresividad que yo no esperaba. Me arañó y me dio rodillazos en la entrepierna», explicó el policía, ayer, en el juicio celebrado en Palma. «Me llamó perro, corrupto, hijo de puta... lo típico», explicó.

Los hechos juzgados este martes tuvieron lugar en el interior del local. «Me puse en medio y el señor se apartó, pero la mujer estaba muy alterada y me empezó a agredir», relató el perjudicado que la cogió de los brazos para intentar calmarla y finalmente la consiguió reducir. La mujer quedó detenida por un delito de atentado contra agentes de la autoridad.

El policía declaró que no la conocía de nada y que sufrió una serie de lesiones como policontusiones a consecuencia de la agresión. El otro agente que acudió al lugar manifestó que había coincidido con la agresora en intervenciones anteriores. «El dueño del bar nos llamó porque a un cliente le habían sustraído la cartera. Intentamos separarlos y agredió a mi compañero con arañazos en la cara y rodillazos», dijo.

Prisión

La acusada no se presentó al juicio que tuvo lugar este martes en una sala del juzgado de lo Penal número 7 de Palma a pesar de estar citada.

La fiscal reclamó para la acusada una condena de un año de prisión por un delito de atentado a agente de la autoridad y que indemnice al policía agredido con 90 euros por las lesiones.

El abogado defensor, que pidió la suspensión del juicio tras la incomparecencia injustificada de la mujer, solicitó la absolución. El juicio quedó visto para sentencia.