El imputado, este lunes, en la Sala de lo Penal número 4 de los juzgados de Vía Alemania. | Juan P. Martínez

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Eran las 20.00 horas del 18 de julio de 2020. Aún había gente en la playa Palmira de Peguera, sobre todo residentes. Los pocos turistas a los que la COVID-19 permitió viajar, la mayoría alemanes, ya habían vuelto a sus hoteles a cenar. De repente, algo truncó la tranquilidad. Un hombre llegó al arenal, se sentó en una hamaca y empezó a masturbarse a la vista de todos. También a la de varios niños que jugaban en la orilla.

Este lunes, en un Sala de lo Penal de Palma, el imputado, de mediana edad y nacionalidad española, admitió los hechos ante la jueza y aceptó una condena de multa. Deberá afrontar el pago de 1.080 euros como autor de un delito de exhibicionismo y provocación sexual.

Hamaca

El incidente se remonta a las 20.00 horas del pasado 18 de julio. El procesado se adentró en la playa y se sentó en la primera hamaca que encontró. Se sacó el pene del pantalón y empezó a masturbarse delante de todos. Había niños jugando a escasos metros de él. Las madres le recriminaron la acción al hombre, que hizo caso omiso a los reproches y continuó a lo suyo. Las mujeres avisaron a la Policía Local de Calvià. En unos pocos minutos acudió una patrulla y detuvo al varón, que permaneció dos días privado de libertad.

Este lunes, el hombre reconoció los hechos ante la juez. Inicialmente, el Ministerio Fiscal solicitaba para el imputado, defendido por el abogado Javier Morente, un año de prisión por un delito de exhibicionismo y provocación sexual. Tras un acuerdo entre las partes antes de la celebración de la vista, la pena quedó fijada en el pago de una multa de 1.080 euros. La juez dictó en el acto sentencia in voce.