Imagen de archivo de la Guardia Civil de Calvià, que se ha hecho cargo de la investigación. | Michel's

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Una presunta manada sénior. La Guardia Civil ha detenido a tres hombres acusados de abusar sexualmente y grabar con el teléfono móvil a una mujer en un domicilio de Peguera. La víctima, de 31 años y origen austriaco, cree que le pusieron «alguna pastilla» en la bebida para que perdiera la conciencia.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 31 de enero sobre las 16.00 horas, cuando la denunciante se encontraba sola en la playa de Torà, en Peguera, bebiendo una cerveza. Un hombre de 49 años y otro de 61, ambos de nacionalidad alemana, se acercaron a la mujer para hablar con ella. Posteriormente se unió otro investigado, alemán de 71 años, que conocía a la joven.

El mayor de los sospechosos compró sangría para todos y entregó una copa a la mujer, que se despertó a las 19.00 acompañada de uno de los detenidos en el baño del domicilio de otro de ellos en Peguera. La víctima no recuerda nada más, según la denuncia interpuesta ante la Guardia Civil de Calvià.

La denunciante sospecha que el hombre con el que estuvo en el baño abusó de ella, ya que posteriormente se encontró una mancha blanca en la chaqueta que llevaba cuando ocurrieron los hechos. La mujer relata a los investigadores que no podía mantenerse en pie y que no recuerda lo que pasó en ese lapso de tiempo. Tiene lagunas y recuerda que iba en el asiento trasero de un vehículo y que cuando despertó junto a uno de los hombres, el que tiene 61 años, vio cómo la grabó con su móvil.

La joven se sintió asustada y llamó por teléfono a su madre, que vive en Austria, y a la Policía Local de Palma. Un amigo de la denunciante la recogió en coche y en el trayecto de camino a su casa le preguntó sobre lo sucedido y ella le manifestó que no recordaba casi nada.

La perjudicada escribió sobre las 22.00 horas un mensaje de WhatsApp al mayor de los implicados para pedirle explicaciones de lo ocurrido, ya que cree que le pusieron «alguna pastilla» en la sangría con el objetivo de que perdiera la conciencia.

La mujer y el denunciado continuaron intercambiándose mensajes hasta las 3.00 horas. El 1 de febrero, uno de los investigados se puso en contacto con ella para comunicarle que no había sucedido lo que ella pensaba.

La mujer comenta a la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de la investigación, que los tres hombres intentaron convencerla para que no pusiera denuncia. La víctima aportó a los agentes los chats que mantuvo con dos de los sospechosos.

Los tres investigados negaron que le pusieran nada en la bebida y aseguraron que ninguno la molestó. Los hombres le explicaron que estuvo un buen rato en el baño con la puerta cerrada y pensaron que se había dormido. Al abrir, la vieron delante del espejo maquillándose y el de 61 años le pidió que le dejara orinar. La mujer supuestamente le dijo que podía entrar mientras se maquillaba y, poco después, salió de la vivienda sin despedirse.

La denunciante tenía una mancha blanca en la americana

La mujer entregó a la Guardia Civil una americana con una mancha blanca que sospecha que es algún tipo de flujo sexual. Los agentes han intervenido dos teléfonos móviles al hombre de 61 años que compartió baño con la víctima en el domicilio de Peguera. Los tres acusados han quedado en libertad tras pasar a disposición judicial.