La Policía Local de Calvià detuvo al sospechoso en la avenida de s´Olivera. | Michel's

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La casualidad hizo que Modou K., un senegalés de 47 años, fuese detenido en Magaluf el 5 de julio de 2017 y de 2018. Tampoco ponía mucho de su parte para evitarlo. Se dedicaba a la venta de droga en este enclave turístico y era un viejo conocido de la Policía Local de Calvià.

Este martes, a través de videoconferencia, ya que ahora reside en la localidad murciana de Lorca, reconoció los hechos en la Sección Primera de la Audiencia y aceptó conmutar una pena de cuatro años y seis meses de prisión que se sustituirán por la expulsión del país durante un plazo de diez años.

Avenida s'Olivera

La primera vez fue arrestado sobre las 19.30 horas. Era el 5 de julio de 2017 y fue sorprendido en la avenida s´Olivera de Magaluf, lugar de paso de centenares de jóvenes británicos en su peregrinación hacía Punta Ballena. Modou, al ver a los agentes, se puso nervioso. Algo escondía. Los policías le cachearon y hallaron entre sus pertenencias marihuana, MDMA y cuatro gramos de cocaína, valorados en 265 euros. Por estos hechos estuvo privado de libertad dos días. El asunto quedó ahí. 365 días más tarde, el 5 de julio de 2018, fue interceptado en la misma avenida s´Olivera. Esta vez ya había caído la noche. Varios policías locales lo ‘cazaron’ haciendo un pase de droga a un turista británico. Como un año atrás, fue registrado y le volvieron a encontrar droga y esta vez, también dinero en efectivo. Por ambos delitos se enfrentaba a una pena de diez años de prisión por un delito contra la salud pública de menor entidad.

Antes de la vista las partes alcanzaron un acuerdo para fijarla en cuatro años y medio, sustituible por la expulsión de España durante diez años, extremo que aceptó el imputado. Además de tener que abandonar el país, tendrá que hacer frente al pago de una multa de 2.740 euros.