Uno de los acusados, en una sala de lo Penal de Vía Alemania. | Redacción Sucesos

En lugar de multiplicar panes y peces lo hacían con el dinero. Cada moneda de 20 céntimos la convertían en una de dos euros. Se aprovecharon de un fallo en una ruleta de un salón de juegos de Manacor para estafar 6.000 euros en apenas unos días, entre el 30 de septiembre de 2017 y el 4 de octubre.

Este pasados jueves, los dos acusados, dos jóvenes de nacionalidad española, reconocieron los hechos en un juzgado de lo Penal de Palma y fueron condenados a medio año de prisión cada uno y a devolver la cantidad defraudada de manera conjunta y solidaria.

Premios

La estafa era sencilla. Se dieron cuenta de casualidad de que cada vez que metían una moneda de 20 céntimos en la máquina les aparecía que tenían un saldo de dos euros, es decir, 1,80 euros de beneficio por cada moneda introducida. Y decidieron explotar ese defecto puntual de la ruleta. Acudían al salón de juegos de la calle Baix des Cos cargados de monedas para realizar el ‘milagro’. Del 30 de septiembre de 2017 al 4 de octubre lograron un beneficio económico de 6.000 euros.

Estuvieron cinco días logrando grandes premios en la ruleta, sin que nadie sospechara de que la máquina tenía un fallo. Una empleada del local era la encargada de abonar les los premios en billetes a los dos imputados cuando estos reclamaban su presencia avisando de que habían ganado. Pero el chollo se les acabó. Se descubrió el defecto, fueron denunciados y este jueves sentados en el banquillo de los acusados en un juzgado de lo Penal de Palma. Ambos se declararon culpables de un delito de estafa y aceptaron medio año de cárcel y la devolución del dinero defraudado.

Pena suspendida

La pena de privación de libertad quedó suspendida al alcanzar las partes un acuerdo de conformidad antes del juicio. Para ello no deberán delinquir en dos años y abonar la responsabilidad civil. Uno de los procesados, defendido por el letrado Juan Martorell, se comprometió a devolver su parte, 3.000 euros, en seis meses mientras que el otro lo hará en dos años.