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Dos personas detenidas y la incautación de tres pistolas de fuego real con munición, gran cantidad de documentación y hasta un drone es el balance de una operación policial practicada en una nave del Polígon de Son Noguera, en Llucmajor.

Desde hace 15 años, el ahora detenido, un alemán de 53 años, estaba al frente de un taller de alto standing ubicado en una nave del polígono de Son Noguera. El sospechoso se dedicaba al transporte de vehículos y mercancía entre Alemania y España.

En los últimos años, dejó de pagar el alquiler de la nave y el propietario de la misma inició un procedimiento judicial. Pasado un tiempo, el juez dictó el desahucio y todo el material que había en el interior del recinto se quedó allí dentro.

Nada más producirse el acto de lanzanmiento judicial, el inquilino moroso inició una campaña de coacciones. De hecho, mandó una serie de ‘matones’ (con antecedentes por secuestro y utilización de armas de fuego) en la puerta.

La propiedad decidió contratar a Kaizen Security, un servicio de vigilantes de seguridad. En una de las rondas, uno de estos profesionales, localizó un armario con armas de fuego. Tras alertar a la Brigada de Seguridad Privada, el Grupo II de Estupefacientes se hizo cargo de la investigación del caso.

Los agentes descubrieron que las pistolas eran de fuego real y que contaban con munición y se incautaron de las mismas. Unos días después, los ‘matones’ seguían en la puerta y un drone con cámara accedió a la nave. Los vigilantes lo interceptaron y llamaron de nuevo a la Policía Nacional. Finamente, los dos principales cabecillas de esta trama han sido detenidos.

La nave sigue vigilada las 24 horas ante un intento de asalto

Agentes del Grupo II de Estupefacientes, en colaboración con la Brigada de Seguridad Privada y la empresa de vigilantes Kaizen Security, han destapado una peligrosa trama de coacciones y de tenencia ilícita de armas que operaba desde un taller mecánico de Llucmajor. La operación policial sigue abierta y se mantiene la vigilancia en la nave. De hecho, la policía supervisará el vaciado del local dado que sospechan que en su interior los antiguos inquilinos guardaran algún tipo de material sensible. No se descartan nuevos arrestos.