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Un hombre de 74 años de edad falleció en la noche de lunes por complicaciones en las patologías cardiorrespitarias que padecía. Lo hizo en el Punto de Atención Continuada (PAC) del centro de salud de Lalín (Pontevedra), al que fue trasladado por una ambulancia desplazada desde Chantada, a 40 kilómetros de Catasós, la parroquia lalinense en la que residía y a la que tardó 36 minutos en llegar la dotación de Urxencias Sanitarias 061.

Según ha confirmado a Europa Press fuentes de Urxencias Sanitarias 061, la central de coordinación recibió una llamada a las 21,09 horas del pasado lunes en la que solicitaban medios para atender a un hombre en la parroquia de Catasós, a 5 kilómetros del centro de salud de Lalín.

El paciente estaba aquejado de «varias patologías» y presentaba un empeoramiento de su situación en las últimas semanas «de forma progresiva».

En el momento de la llamada, que se produjo cuando ya no estaba en funcionamiento el vehículo de apoyo del 061 para la zona, las dos ambulancias que prestan servicio en la comarca --una con base en Lalín y la otra en Silleda-- se encontraban trasladando a pacientes al Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), por lo que la central del emergencias movilizó una ambulancia de soporte vital básico de Chantada por ser la más próxima.

La ambulancia llegó al domicilio del fallecido 36 minutos después de haber recibido el aviso, como reconoce Urxencias Sanitarias 061, que apunta que, desde el momento de la llamada, un médico coordinador especialista en urgencias atendió al paciente.

Según el 061, a las 21,16 horas, se informa desde la llamada de que el estado del paciente ha emperado, por lo que pasa a considerarse una situación de emergencia sanitaria. La ambulancia llegó al lugar a las 21,35 horas y procedió al traslado del paciente al PAC de Lalín, donde falleció al filo de las 22,00 horas por complicaciones en su cuadro.

El Sergas asegura que el paciente fue atendido por un equipo completo de médico y personal de enfermería en el PAC de Lalín, que, en la noche del lunes, contaba con una «dotación completa» de personal, compuesta de dos médicos, dos enfermeros y un trabajador de servicios generales.