Imagen de archivo de dos máquinas tragaperras. | Michel's

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El truco era sencillo. Reiniciaba las tragaperras y el premio estaba asegurado. El hombre, de 45 años, ganó 4.030 euros en un salón de juegos de Cala Millor en 2017 tras manipular una de las máquinas. Hasta que descubrieron sus artimañas.

El acusado ha sido condenado esta semana por un juzgado de Palma a nueve meses de cárcel por un delito de estafa. Tendrá que indemnizar al dueño del salón de juegos con 4.030 euros en concepto de responsabilidad civil. La jueza titular de lo Penal número 4 tuvo en cuenta la circunstancia atenuante de ludopatía. El procesado sufría una fuerte adicción al juego.

Fallo

Los hechos tuvieron lugar el día 28 y la madrugada del 29 de abril. El acusado acudió a un salón de juegos de Cala Millor con conocimiento de que una de las máquinas recreativas tenía un fallo en un juego. Si desconectaba la máquina de la entrada de alimentación eléctrica y la reiniciaba obtenía premio. El hombre la desconectó en varias ocasiones. En una de ellas simuló que se había atascado un billete y obtuvo la suma de 4.030 euros. El juzgado de Instrucción número 2 de Manacor, que llevó a cabo la investigación de lo ocurrido, no pudo concretar la cantidad total defraudada.

La Fiscalía reclamaba al principio una condena de un año de prisión para el procesado por un delito de estafa.

El martes pasado, el fiscal llegó a un acuerdo con el abogado defensor y rebajó su petición a nueve meses de cárcel tras apreciar la atenuante de ludopatía. Game over.