El comisario Luis Esteban presenta una nueva novela. | ALMEIDA

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Luis Esteban (Zaragoza 1972) se ha convertido en el comisario de la Policía Nacional más polifacético del Cuerpo. Nuestro protagonista saltó a la fama cuando siendo inpector jefe de la comisaría de Manacor se convirtió en ganador del bote de 'Pasapalabra' (354.000 euros, tras desembolsar casi la mitad del premio a Hacienda). Luis Esteban decidió ceder parte de su premio a la organización Cáritas.

Ahora, el actual comisario jefe de Salamanca publica su cuarta novela, que trata la problemática y lucha de poder por el tráfico de drogas en el Estrecho.

Moroloco es una historia sobre narcotráfico y corrupción. Su propio autor la define como «una novela policíaca narrada por un policía. Está inspirada en la realidad para crear una historia de ficción que nos sumerge en los entresijos de los narcos, la corrupción y espionaje».

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Hace unos días, la Policía Nacional desarticulaba una importante banda que operaba en Palma, Sencelles y Marratxí, y se procedía a la detención de sofisticados sistemas de tratamiento de droga importados desde la la zona de Algeciras. «Afortunadamente para los habitantes de Mallorca, no existen narcos de la envergadura de Moroloco. Hay tráfico de drogas, por supuesto, pero no a la escala en que este delito se produce en el sur de España», comenta Esteban.

En el nuevo trabajo literario del comisario se ofrece una descripción realista del narcotráfico en el sur de la península y un elenco de personajes que sobrellevan como pueden sus contradicciones. «He huido de los tópicos de la novela negra, de la división maniquea entre buenos y malos de laboratorio, y he tratado de dibujar un retrato fidedigno de la realidad, en la que abundan los matices grises. También, cómo no, he rendido tributo a los policías nacionales desplegados en la zona, que llevan a cabo un trabajo titánico contra el crimen organizado», explica el autor.

La trama y los personajes son ficticios, aunque inspirados en la realidad. El contexto de la novela (la forma de vida de los narcos, la lucha sin cuartel que contra ellos entablan los policías, las barriadas marginales, etc.) es copia fiel del día a día en Campo de Gibraltar.

El comisario Luis Esteban siente cierta nostalgia por Mallorca. Su paso por la Isla dejó una importante huella. «Mi familia y yo guardamos un gratísimo recuerdo de los tres años que residimos en la Isla, donde tenemos muy buenos amigos. Me quedan muchos años de profesión y no descarto en absoluto regresar», concluye.