Un conductor utiliza su teléfono móvil. | plozano

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La Guardia Civil y las policías locales de 18 ayuntamientos de Baleares han sancionado a 129 conductores por usar el móvil al volante durante una campaña de la Dirección General de Tráfico de control las distracciones que se ha llevado a cabo la semana del 16 al 22 de septiembre.

El uso del móvil es la distracción más frecuente mientras se conduce, seguida del uso de auriculares, ha informado la Delegación del Gobierno en Baleares en un comunicado. En esta campaña contra las distracciones, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha controlado las carreteras interurbanas y las Policías Locales, las vías urbanas.

En Baleares, han participado en la campaña las Policías Locales de Alaior, Alcúdia, Artà, Calvià, Campos, Es Castell, Formentera, Lloseta, Llucmajor, Montuïri, Palma, Pollença, Sant Antoni de Portmany, Santa Eulària des Riu, Santanyí, Ses Salines, Sóller y Valldemossa.

La Guardia Civil ha realizado 177 controles en las carreteras en los que ha parado 7.251 vehículos y ha denunciado a 227 conductores: 96 por utilizar el móvil, 21 por usar auriculares, dos por estar buscando objetos mientras conducían, dos por leer al volante y 13 por otras distracciones.

Los agentes también han impuesto sanciones por otros motivos distintos a las distracciones: han denunciado a 56 conductores por dar positivo en el control de alcoholemia, a nueve por haber consumido drogas y a 28 por no hacer uso del cinturón de seguridad.

En vías urbanas, las Policías Locales han denunciado a 34 conductores por distracciones, 33 de las cuales han sido por utilizar el teléfono móvil al volante.

La DGT señala que la manipulación del teléfono móvil mientras se conduce sigue siendo la infracción más cometida por los conductores, dentro de las acciones que implican una distracción en la conducción y advierte de que «el uso del móvil al volante puede matar en segundos».

«Si en un avión desconectamos el móvil ¿por qué no lo hacemos cuando vamos a conducir? Nos jugamos perder la vida o sufrir lesiones muy graves con consecuencias para siempre. Ninguna llamada o mensaje es más importante que nuestra vida o la de los otros», asegura la institución, como parte de esta campaña.