Entrada principal de los juzgados de Vía Alemania de Palma. | A. Sepúlveda

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Los testigos del suceso aún no salen de su asombro y la abogada aún menos. El pasado martes, en el transcurso de una conversación habitual entre una letrada y cliente, un detenido se bajó los pantalones dentro de los calabozos de Vía Alemania, se apoyó en la pared y empezó a masturbarse ante la mirada atónita de la mujer.

Unos agentes de la Guardia Civil que se encontraban en las inmediaciones tuvieron que intervenir para que el varón, de nacionalidad británica, cesara su actitud. La Benemérita le comunicó a la abogada que de camino a los juzgados se había orinado en el coche patrulla y que la noche anterior también se había masturbado en los calabozos de la comandancia.

Cuestionado por su actitud, el británico afirmó que solo se había metido las manos dentro del pantalón porque «tenía frío». Fuentes judiciales afirman que el hombre se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas, consumidas, presuntamente el día anterior, cuando fue detenido por la Guardia Civil. El arrestado se encontraba a la espera de pasar a disposición judicial por un altercado con su pareja sentimental que había tenido lugar horas antes. Además, también había causado destrozos en un bar. Su abogada de oficio se personó en los juzgados para asistirle, pero nunca imaginaba que se iba a encontrar con aquella escena tan desagradable.

Tras su declaración ante el juez de guardia fue puesto en libertad por los hechos del día anterior y en la actualidad ya se encuentra de vuelta en su país tras finalizar sus vacaciones en Mallorca.