Imágenes de la cocaína interceptada. | CNP

TW
1

Los seis detenidos en Gales por transportar casi una tonelada de cocaína en un velero se desplazaron a Mallorca, donde compraron la embarcación, para establecer los términos finales de su operación. Los arrestados son todos de origen galés, cinco hombres de entre 22 y 53 años y una mujer de 30 año.

La investigación se inició en diciembre de 2018 cuando la Policía Nacional recibió información, por parte de la N.C.A. británica (Agencia Nacional contra el Crimen), relativa a una organización criminal de Reino Unido que empleaba embarcaciones deportivas tipo velero para el transporte regular de cocaína desde Sudamérica a Europa.

Tras esto, se concertó llevar a cabo una investigación entre el Grupo 50 de la Brigada Central de Estupefacientes, el Grupo I de Estupefacientes de la Jefatura Superior de Baleares, y las autoridades británicas. Así, descubrieron que desde enero, varios integrantes de la organización realizaron continuos viajes a Mallorca, lugar donde la organización se encontraba llevando a cabo los preparativos previos a la ejecución de la operación de narcotráfico.

Por esto, parte de los integrantes del Grupo I de Estupefacientes de la Udyco establecieron dispositivos de vigilancia sobre los mismos y constaron a raíz de las vigilancias y gestiones realizadas, «no sólo la veracidad» de la información facilitada por el N.C.A., sino que los preparativos de la operación estaban «avanzados».

Así, fruto de las gestiones del Grupo I de Estupefacientes, se tuvo conocimiento de que se había adquirido un velero, de nombre 'Atrevido', que se encontraba amarrado en el Puerto Deportivo Marina de Bonaire, de Alcúdia para viajar a Sudamérica, donde se llevaría a cabo la carga de las sustancias estupefacientes.

Noticias relacionadas

La Policía explica que esto les obligó a estrechar el control de la embarcación y descubrió que los investigados estaban realizando las labores de acondicionamiento del mismo, para una vez terminar, partir hacia Sudamérica.

De la misma manera, explican que se pudo observar cómo se había acrecentado la frecuencia de las reuniones entre los investigados, desplazándose a Mallorca, lugar «donde se estaba gestando el grueso de la operación». Todo esto apuntaba, indica la Policía, a que el entramado criminal «se encontraba intensificando las actuaciones necesarias para proceder, a la mayor brevedad posible, con la fase ejecutiva».

De esta manera, la embarcación se desplazó en abril desde el Puerto de Alcúdia hasta el Puerto de Ayamonte, donde los investigadores identificaron a otros tres miembros de la organización, quienes se habían desplazado en caravana desde Reino Unido.

Posteriormente, el velero se desplazó a Tenerife, donde los agentes comprobaron que los investigados habían borrado la matrícula del casco de la embarcación.

Días después partió a Surinam y desde este país de Sudamérica emprendió rumbo a las costas de Gales. Allí fue abordado por las autoridades británicas, que localizaron 950 kilos de cocaína a bordo y detuvieron a sus dos tripulantes y a otros cuatro pasajeros, todos ellos miembros de la organización, algunos de ellos identificados previamente por la Policía Nacional. La operación continúa abierta.