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No ha habido acuerdo en la vista previa al juicio celebrada este martes en la Audiencia y I.G.H., el hombre de 58 años que reconoció ser el responsable del incendio en la Serra de Tramuntana en 2013, irá se enfrentará a juicio del 11 al 15 de noviembre.

Por dicho incendio provocado, en el que se quemaron 2.347 hectáreas, la Fiscalía reclama una pena de siete años y medio de cárcel, y también multa y que indemnice a los perjudicados que sufrieron daños en sus fincas, al servicio de Bomberos del Consell, a la Conselleria de Medio Ambiente -en más de 4,3 millones de euros- por los costes de los medios aéreos y terrestres y la restauración de la zona afectada, al Ayuntamiento de Andratx -con 99.360 euros- y al servicio de carreteras del Consell -con 1,6 millones de euros-.

El incendio comenzó el 26 de julio de 2013, en una finca en el Camí de Son Jovera, en Andratx. El acusado esparció restos de una barbacoa sin extinguir del todo en montón de restos de poda, que prendieron y afectaron a la masa forestal colindante.

La Fiscalía subraya que el hombre necesitaba una autorización del Govern para poder hacer uso del fuego y que el terreno y las condiciones meteorológicas eran propicias para generarse un incendio forestal. La temperatura era cercana a los 38 grados, la humedad relativa estaba en torno al 35 por ciento y la velocidad del viento era cercana a los nueve metros por segundo. Además, en la zona había hojas de pino secas, matorrales y arbolado, que ardieron con facilidad.

Así, el incendio se propagó con gran virulencia, y tardó varios días en ser extinguido -se consiguió apagar el 30 de julio-. Afectó a la zona suroeste de Mallorca, en el extremo situado más al sur de la Serra de Tramuntana, incluyendo territorio de los municipios de Andratx, Estellencs y Calvià.

El incendio afectó 2.347,1 hectáreas, de las que 1.278,6 eran parte del Paraje Natural de la Serra de Tramuntana y eran terrenos protegidos; otras 293,6 hectáreas de la zona de la Trama, otra área protegida LIC (Lugar de Interés Comunitariio) y ZEPA (Zona Especial para la Protección de las Aves); otras 535,2 hectáreas comprendidas entre Cala de Ses Ortigues a la Cala d'Estellencs, también LIC; y otras 182,7 hectáreas entre la finca de Es Galatzó y S'Esclop.

La mayor parte de los terrenos afectados (2.246 hectáreas) eran de propiedad privada, y entre los de titularidad pública figuran las fincas de Sa Coma d'en Vidal, Son Fortuny y Galatzó.

La Fiscalía reseña que en la carretera Ma-10, del punto kilométrico 102 al 110, había 42 viviendas, de las que siete estaban sin habitar. Como consecuencia del incendio tuvieron que ser evacuadas unas 750 personas. Se quemaron 4.600 árboles que tuvieron que ser talados, y la restauración se ha cifrado en 3,37 millones de euros. Los desperfectos a la carretera Ma-10 se estiman en un millón de euros. También se tuvieron que limpiar 4.500 metros de cunetas y restituir señales y otros equipamientos.

La Fiscalía hizo un ofrecimiento de acciones a los perjudicados y varios de ellos han reclamado diferentes cantidades por los daños a edificios, vehículos, maquinaria agrícola y cultivos, entre otros bienes.