El conductor ha aceptado dos años de cárcel porque iba ebrio cuando tuvo el accidente en Santa Margalida que dejó a su amigo en estado vegetativo. | Guillermo Esteban

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Un joven ha aceptado dos años de cárcel por conducir ebrio y provocar un accidente en Santa Margalida en 2016 que dejó a su amigo en estado vegetativo. El acusado, de 29 años, ha reconocido los hechos en el juicio celebrado este jueves en una sala del juzgado de lo Penal número 4 de Vía Alemania, en Palma.

Se ha declarado culpable de un delito contra la seguridad vial, en la modalidad de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, y de dos delitos de lesiones por imprudencia grave. No podrá conducir vehículos a motor durante cuatro años, lo que conlleva la pérdida del carné.

El siniestro se produjo sobre las 7.45 horas del 4 de septiembre. El acusado conducía bebido un Audi A4 por la carretera Ma-3440 de Santa Margalida. Circulaba a una velocidad inadecuada por una curva, sin prestar atención a las circunstancias del tráfico, se salió de la vía e impactó contra un árbol. El joven iba acompañado de tres amigos. Uno de ellos, que se encontraba en el asiento trasero junto a una chica, quedó en estado vegetativo tras el accidente.

El conductor del vehículo fue sometido a las pruebas de alcoholemia y dio un resultado positivo de 0,56 mg/l, más del doble permitido. El joven que iba de copiloto sufrió una cervicalgia postraumática que requirió de 37 sesiones de rehabilitación, así como tratamiento farmacológico antiinflamatorio y relajante muscular. Las lesiones tardaron en sanar 89 días. El perjudicado ya ha sido indemnizado por la compañía aseguradora.

La chica que viajaba en el asiento trasero tuvo una fractura de una vértebra y sus heridas tardaron 41 días en curar. El seguro le abonó 750 euros en concepto del 25 por ciento de indemnización de las lesiones. La joven ha renunciado a las acciones civiles que le pudieran corresponder.

El chico que salió peor parado del accidente presentaba un traumatismo craneoencefálico grave con numerosas fracturas. Estuvo más de un mes en la UCI y en la actualidad se encuentra ingresado en el hospital San Juan de Dios (Palma) para rehabilitación, tratamiento y control evolutivo. Requiere de una tercera persona y cuidados médicos continuados.

La Fiscalía solicitaba al principio del proceso una condena de tres años de cárcel para el conductor. Las acusaciones y la defensa han llegado a un acuerdo en el juicio.