Los fiscales podrían pedir para él la pena de muerte o la cadena perpetua. | Twitter

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Jaime Osuna es un peligroso preso que se sentará en el banquillo de los acusados estos próximos días por asesinar a su compañero de celda en la prisión de Corcoran, en el condado de Kern (California), de una forma despiadada y brutal. Las autoridades se mostraron horrorizadas al realizar el hallazgo del cadáver del reo, al que Osuna decapitó. Antes, aún con vida, el condenado por asesinato se ensañó de forma inhumana con la víctima.

En concreto, los fiscales podrían pedir la pena de muerte o la cadena perpetua para Osuna, quien según distintos medios locales, atendiendo a la información de las instituciones penitenciarias, le sacó los ojos, y le amputó orejas y dedos. Al parecer, se sirvió de un objeto metálico afilado envuelto en cuerda y atado a un mango como arma mortal.

La víctima cumplía en prisión la pena de cadena perpetua por asesinato con arma de fuego.

No consta si esta era la primera vez que Osuna tenía un compañero de celda. Hace algo más de un año el homicida esquivó la pena de muerte reconociendo el crimen de una mujer, a la que asfixió, golpeó y apuñaló hasta la muerte.

El preso, quien cuenta con inquietantes tatuajes en su rostro y en distintas partes del cuerpo, declaró al medio local 17 News que «matar es mejor que las drogas o el sexo», reconociendo que perpetra actos brutales y crueles desde niño.