El aparcamiento de Es Saluet, en el Port d’Andratx, donde ocurrió el robo. | Michel's

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La banda del Rolex. Otra vez. Los ladrones de relojes de alta gama no entienden de temporada alta o baja. Ni de estaciones. Les da igual. Actúan en verano, primavera, otoño e invierno. La última víctima ha sido un turista extranjero que el jueves pasado se encontraba con su mujer, aparcando el coche en el parking de Es Saluet, en el Port d’Andratx.

Una pareja de origen rumano, según la descripción que facilitó la víctima al agente portuario, se acercó a los turistas alrededor de las once de la mañana. Intercambiaron unas pocas palabras a través de la ventanilla del vehículo y uno de los asaltantes dio un discreto golpe en la muñeca al conductor. Los ladrones huyeron a paso acelerado.

El extranjero se extrañó y enseguida reparó en que le faltaba su reloj. Un Rolex valorado en 15.000 euros. La víctima se dirigió a la oficina de la policía portuaria, en la plaza de sa Llonja, y explicó a un agente lo sucedido. El turista estaba muy nervioso y el policía que lo atendió le informó de que tenía que denunciar el robo del reloj ante la Guardia Civil.

Los ‘cazadores’ de relojes de lujo acostumbran a elegir a sus presas. Y casi siempre son extranjeras.