El dueño del agroturismo condenado por explotación laboral: «Es una venganza»

| | Manacor, Mallorca |

Valorar:
preload
Vasile Gafton, afincado en Mallorca desde hace 20 años, es propietario de un agroturismo en Manacor y de la empresa de pollos al ast Can Basilio. Cada día acude a un mercado de la Isla para vender pollos al ast y conejo.

Vasile Gafton, afincado en Mallorca desde hace 20 años, es propietario de un agroturismo en Manacor y de la empresa de pollos al ast Can Basilio. Cada día acude a un mercado de la Isla para vender pollos al ast y conejo.

02-11-2018A. Sepúlveda

Vasile Gafton, propietario de un agroturismo en Manacor y de la empresa ambulante de pollos al ast Can Basilio, fue condenado por explotar a seis trabajadores, entre junio y septiembre de 2016. El hombre, de 65 años y nacionalidad rumana, aceptó esta semana en la Audiencia de Palma dos años de cárcel e indemnizar a uno de lo empleados con 12.000 euros. «La denuncia es una venganza», asegura por teléfono. «Un trabajador me estafó más de 250.000 euros con la venta de pollos durante cuatro años. Él sabía que en el momento en que tuviera suficientes pruebas lo iba a despedir y denunciar. Habló con el resto de exempleados y así empezó mi tragedia».

Gafton contrató a tres empresas de detectives para intentar demostrar que su ex trabajador le estafaba. Tenía un presunto cómplice con el que quedaba antes de acudir al mercado de pueblo correspondiente y le entregaba otras bandejas de pollos que luego vendía en cajas de Can Basilio.

El exempleado de Vasile Gafton, cuenta, le devolvía sus pollos y le decía que no acudían clientes y que no había vendido nada. Un detective contabilizó hasta 100 ventas de pollos el 25 de noviembre de 2016, en el mercado de Son Ferrer, desde las 10:10 hasta las 14:31 horas. «Yo le pagaba un sueldo y él se aprovechaba de mi infraestructura. Es decir, botellas de gas, horno, espadas, pago del mercado, máquinas de envasar, generador...». La supuesta estafa ascendería a 253.440 euros.

El hombre lamenta haber confiado en los empleados. «Leí en la Biblia lo que dice el profeta Isaías: ‘Maldito sea el hombre que tiene confianza en otro hombre’. Yo soy este, señor», insiste. La persona a la que tiene que indemnizar con 12.000 euros, también de nacionalidad rumana, «se ha quedado mi puesto de Muro, donde estaba yo desde hacía 15 años. Puso a su nombre el puesto con mi contrato de trabajo. Yo le enseñé a hacer todo. Me quedé en shock cuando lo vi. Les decía a los clientes que yo me iba a jubilar».

Comentar

* Campos obligatorios
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1

Joaquím Garcia
Hace un año

Este señor acude al mercado semanal de Alaró desde hace años y aparenta ser buena persona. Te vende los pollos, es amable y se le denota mucha humildad. Nunca ha tenido problemas con nadie ni tampoco creo que nunca nadie se ha quejado ni del producto ni de él. Resulta extraño leer la noticia y relacionarlo con lo que se dice que ha pasado.

Valoración:26menosmas

Juan B
Hace un año

Pues yo me creo la versión del empresario

Valoración:74menosmas

desde GRANADA
Hace un año

¿ Y el DETECTIVE, no fué al juicio a declarar ?

Valoración:48menosmas

Juan
Hace un año

Esta es la justicia Española

Valoración:59menosmas
AnteriorSiguiente
Página 1 de 1