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Agentes de los Mossos d’Esquadra de la División de Investigación Criminal (DIC) han detenido a ocho personas como presuntos autores de 68 robos de vehículos que se realizaban bajo demanda en Cataluña.

La investigación se inició en enero del año pasado al tener conocimiento de la recuperación de diferentes turismos en el puerto de Génova (Italia) y en el de Sète (Francia), que habían sido sustraídos en la demarcación de Barcelona.

Las primeras gestiones pusieron a los investigadores sobre la pista de una organización criminal que lideraban dos hermanos de origen magrebí, uno de los cuales estaba establecido en Barberá del Vallés (Barcelona) y el otro a caballo entre Málaga, Cádiz y el norte de África.

Se habían especializado en la sustracción de furgonetas de una determinada marca y de turismos de otras dos marcas, y a raíz de las aprehensiones iniciales, los investigados comenzaron a trasladar los vehículos robados a través del puerto de Algeciras.

Su 'modus operandi' se ponía en marcha al recibir el líder de la banda 'el pedido' de su hermano, que le especificada marca y modelo y, en ocasiones, incluso el color que el comprador solicitaba. Junto con otros miembros de la organización establecidos en Cataluña, este se encargaba de buscar un vehículo de esas características y, una vez localizado, enviaban desde el norte de África a un 'conductor' para que transportara el vehículo robado hacia ese continente.

Según los investigadores actuaban de noche y utilizaban modernos dispositivos electrónicos para acceder al vehículo, ponerlo en marcha y copiar las claves.

Para evitar que ser detectados utilizaban diferentes metodologías a la hora de trasladar los vehículos: en ocasiones los transportaban inmediatamente después de sustraerlos, sin alterar ningún elemento identificador del vehículo y aprovechaban el hecho de que el titular desconocía que había sido víctima del robo y, por tanto, no existía denuncia.

Otras veces sustituían las matrículas originales del vehículo sustraído por otras que tampoco tenían visos de delito y trasladaban el vehículo también en la misma madrugada del robo. Otro procedimiento que utilizaban, en este caso más elaborado, consistía en trasladar los coches robados hasta una casa situada en Tarragona, donde alteraban los elementos identificadores como el número de bastidor y las placas de matrícula.

A finales del mes de mayo de este año se llevaron a cabo varios registros en Barberá del Vallés y Tarragona y se localizaron dispositivos OBD, elementos que se pueden utilizar tanto para la modificación y la programación de parámetros del vehículo como para la configuración y la codificación de una nueva llave, algo que les posibilitaba manipular las cerraduras sin ocasionar daños.

Las detenciones se produjeron en Mataró, Sabadell, Barberà, Barcelona, Tarragona y Figueres. Dos de ellos ingresaron en prisión y otros dos miembros ya estaban recluidos por los mismos hechos.