Imagen de archivo de Juana Rivas.

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Varias asociaciones de mujeres han entregado este jueves 2 de agosto al Ministerio de Justicia 258.000 firmas para pedir el indulto de Juana Rivas, condenada a cinco años de prisión por sustracción de menores, con el objetivo de poner fin «cuando antes» a su «sufrimiento» y «calvario» y el de sus dos hijos.

Los apoyos han sido reunidos en la plataforma change.org a través de una petición que fue iniciada después de que se conociese la sentencia el pasado 27 de julio. El fallo judicial también condena a Rivas a ser privada de ejercer la patria potestad sobre los niños, de doce y cuatro años, durante un periodo de seis años. La iniciativa consiguió más de 200.000 firmas en las primeras 48 horas desde su puesta en marcha y actualmente ya cuenta con más de 264.000.

En declaraciones a los periodistas ante el Registro Civil de Justicia, Marina Marroquí y Nuria Coronado, portavoces de la Asociación Ilicitana contra la Violencia de Género (AIVIG), han explicado que la entrega de firmas es «una herramienta social» para hacer presión. Según ha explicado, son conscientes de que el indulto no puede concederse antes de que haya una sentencia firme, pero han advertido de que la resolución de Tribunal Supremo «puede alargarse durante años».

«No valen los plazos judiciales, es una vida, un mujer y sus dos hijos, y hay que actuar», ha manifestado Marroquí, que es la presidenta de AIVIG, recordando que en ese periodo el «sufrimiento y dolor» de Juana Rivas permanece y la «felicidad» de los dos menores es lo que está sobre la mesa.

Nuria Coronado ha expresado que esperar una sentencia absolutoria de este caso, pero ha apuntado que «lleva su tiempo». «No queremos que se siga perdiendo un solo segundo de felicidad. Queremos adelantar ese reloj y que deje de sufrir», ha manifestado, para después destacar que los menores «no pueden hablar con su madres».

Según ha subrayado, «cada segundo que pasa es un segundo en que Juana Rivas y sus hijos, y tantas Juana Rivas víctimas de violencia de género que no solo sufren un maltrato por parte de un maltratador, sino por una justicia y sociedad que no les ampara».

El caso de Juana Rivas se inició después de que el pasado verano permaneciera un mes en paradero desconocido con sus dos hijos incumpliendo las resoluciones judiciales que le obligaban a entregarlos al padre, el italiano Francesco Arcuri, al que acusa de malos tratos y a quien también deberá indemnizar con 30.000 euros.

«En lugar de resolver a su favor lo que están haciendo es martirizarla», sostienen desde la asociación, cuya presidenta ha aseverado que seguirán en la lucha «de manera incansable» para conseguir que España proteja a las víctimas de violencia machista. «En este país maltratar sale gratis», ha afirmado, lamentando que la justicia española «no esté haciendo nada» para proteger a los menores y «se esté convirtiendo en el peor cómplice del maltratador».

Asimismo, sostiene que las víctimas «se topan» con una Justicia patrialcal «que no las comprende» ni «empatiza» con ella por la falta de formación de jueces y abogados, y de todos los sujetos que interviene en los procedimientos sobre violencia de género.

A su juicio, Juana Rivas ha sido condenada por «intentar proteger» a sus hijos. Ante este escenario, Marroquí y Coronado han pedido al Ejecutivo que «se moje de verdad». «Nadie está pensando en el riesgo que corre Juana y sus hijos», ha recalcado Marroquí, quien como experta en violencia de género asegura que «es estallido de violencia es imprevisible».

En este sentido, ha recordado que en los últimos cinco años «más de 40 niños» han sido asesinados por parte de sus padres, y ha hecho hincapié en que los maltratadores «no tienen hijos por años, los tienen por control».

Las portavoces, que han hablado con Juana Rivas antes de hacer la entrega de firmar en el Ministerio de Justicia, han elogiado «la fortaleza» y «valentía» de Juana, pese «al varapalo» recibido con la condena. Asimismo, han dicho que desde el movimiento feminista seguirán apoyándola, al tiempo que han incidido en que las leyes y la realidad se cambia con la lucha y manifestaciones en las calles.

«Este ha sido un año negro para las mujeres en Justicia. Durante años hemos estado calladas, asesinada y violadas, pero alzamos la voz y la justicia, lejos de ayudarnos, nos culpa», se ha quejado. «Estamos al lado de una justicia democrática y en contra de la patriarcal que se ejecuta en los juzgados de España», ha remarcado Coronado.

Las integrantes de AIVIG han estado acompañadas por los representantes de las asociaciones feministas que apoyan esta petición, como el secretario de la Asociación Alma, Gregorio Gómez; la presidenta de la Asociación de Mujeres para el Apoyo y el Refuerzo (AMAR), Olga Caldera, y la secretaria nacional de Igualdad del CSIF, Marián Mur.