Las zonas más afectadas han sido es Rafal y es Vivero, donde ardieron media docena de contenedores la madrugada del sábado | Pep Amengual

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Emaya no gana para disgustos. Uno o varios pirómanos parece que están dispuestos a acabar con los nuevos contenedores que la empresa pública de recogida de basuras ha instalado en los últimos meses por la ciudad. Las pasadas madrugadas, como viene siendo habitual las noches de los viernes y los sábados desde hace varias semanas, se volvieron a registrar incendios de contenedores en Palma, que todo apunta a que son intencionados.

El último se ha registrado en Playa de Palma tal como narran los bomberos en su cuenta de Twitter.

No solo Playa de Palma. Las zonas más afectadas han sido es Rafal y es Vivero, donde ardieron media docena de contenedores la madrugada del sábado. El fuego también dañó un vehículo aparcado al lado de uno de los depósitos y alteró el sueño de numerosos vecinos, que se despertaron ante el olor a humo y la presencia de policías y bomberos junto a sus domicilios.

Siniestros

El primer fuego se produjo poco antes de las tres de la madrugada en la calle Marratxí, en la barriada de es Vivero. El fuego afectó en esta ocasión a cuatro contenedores y un vehículo aparcado al lado. Los Bombers de Palma fueron informados del siniestro y se movilizaron. Poco después llegaron y se hicieron cargo de la extinción.

Una vez concluido el servicio se retiraron, pero a las 04.45 horas fueron alertados de otro fuego de contenedores en la calle Giuseppe Verdi, a poca distancia del anterior aunque ya en la barriada de es Vivero. En esta ocasión ardieron cuatro contenedores y las llamaradas fueron espectaculares. Los bomberos también se encargaron de la extinción.

La policía sospecha que los fuegos son intencionados y busca a los autores

La sucesión de incendios en contenedores que ocurren en Palma desde hace semanas mantienen en alerta a la policía, que ha iniciado una investigación para esclarecer los siniestros. Los agentes sospechan que los fuegos, si no todos, la mayoría, han sido intencionados y trabajan en la identificación de los posibles autores.Los incendios, además de provocar importantes pérdidas económicas para las arcas municipales, en este caso Emaya, también han obligado a desalojar fincas en Palma, como ocurrió hace un mes y medio en la confluencia de las calles Agustí Buades con Francisco Suau, donde también quedaron dañados varios coches.