Los animales se habrían escapado de forma reiterada de la propiedad de su dueño y de la vigilancia de su cuidador. | Pixabay

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El Ayuntamiento de Santa Eulària ha retirado tres perros potencialmente peligrosos tras varias denuncias de vecinos de Santa Gertrudis y los ha internado en un centro de tenencia de animales.

Según han informado en un comunicado, los perros habrían provocado varios incidentes como el ataque y muerte de diferentes aves de corral, un ataque a otro perro y el acceso a parcelas cercanas con comportamientos agresivos y amenazantes para las personas.

Por todo ello, el Consistorio hizo efectiva el pasado sábado una orden provisional de retirada de estos tres perros e instruirá un expediente sancionador contra el cuidador y el propietario de los animales, en virtud de la Ley 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana, la cual contempla sanciones de entre 100 y 600 euros.

Los perros implicados, de la raza bull terrier, se encuentran ahora custodiados en un centro de tenencia de animales. Según la información facilitada por el Consistorio de Santa Eulària, los animales se habrían escapado de forma reiterada de la propiedad de su dueño y de la vigilancia de su cuidador, por lo que se abrirá un expediente por ser una infracción que se puede inscribir dentro del apartado 16 del artículo 37 de la citada ley.

Se considera una infracción leve «dejar sueltos o en condiciones de causar daños a animales feroces, así como abandonar animales domésticos en condiciones en que pueda peligrar su vida».

Desde el Consistorio recuerdan que la ordenanza municipal sobre Tenencia y Protección de Animales contempla en su capítulo séptimo los aspectos relacionados con los animales potencialmente peligrosos, siguiendo las pautas marcadas por la Ley 50/1999 de Régimen Jurídico de Tenencia de Animales potencialmente peligrosos.

Determina que hay ocho razas consideradas como peligrosas, entre ellas tres variantes de los bull terrier (pit bull, staffordshire y american staffordshire). La norma también detalla cuándo se puede considerar un perro peligroso aunque no pertenezca a estas razas.

Además establece que este tipo de animales deben tener una licencia específica, estar inscritos en un registro municipal, llevar microchip, bozal y una cadena corta si están en zonas públicas, y en sus propiedades deben estar bien atados o en un recinto bien acondicionado para el animal pero que impida su salida.

En este caso, el Consistorio aseguran que, a falta de completar todo el procedimiento administrativo de comprobación, parece que los animales sí tenían la licencia específica.

No cumplir con estos requisitos o no actuar con diligencia para evitar daños a terceros puede suponer -en función del tipo de infracción-, multas de entre 100 y 15.025 euros.