Iván Ruiz, dice que a la policía local no le debe gustar el ‘amigo invisible’. | Julio Bastida

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«Yo estaba en el McDonals de la plaza España organizando los regalos del amigo invisible cuando, de repente, fui abordado por varios agentes de la Policía Local de Palma que me confundieron con un mantero. A pesar de intentar explicarme, los policías me requisaron todo el género y me levantaron un acta de sanción por venta ambulante». Así comienza el testimonio de Iván Ruíz, un vecino de Palma que se muestra indignado por el trato recibido.

«El día 30 había quedado con unos compañeros en la plaza España que tenían que venir a recoger unos regalitos personalizados (unas tazas y cojineras con el nombre de cada uno de ellos grabado) para celebrar el amigo invisible. Mi sorpresa fue cuando le entregué a una amiga sus camisetas y a los cinco minutos se presentaron los policías pidiendo que les enseñara lo que llevaba en la bolsa», añade Iván. «Yo les expliqué que llevaba varios regalos, entre ellos uno para mi hijo que es discapacitado. También una serie de tazas personalizadas con los nombres de cada uno de los participantes del amigo invisible y que las tenía que repartir. Los agentes me cogieron la bolsa, se llevaron los regalos y me levantaron un acta por venta ambulante», señala el afectado.

«Quiero que quede muy claro que a mi bajo ningún momento me vieron cobrar por el género. ¿Cómo voy a ser vendedor sin cobrar? Quiero que me devuelvan los regalos», concluye.

Por su parte, la Policía Local de Palma sostiene que Iván Ruiz estaba vendiendo y que por ese motivo fue sancionado.