Eduardo Inda y Álvaro Gijón. | Redacción Sucesos

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La declaración del exsubinspector de la Policía Local de Palma Antoni Mesquida pone al descubierto el control absoluto que tenía Álvaro Gijón sobre la Patrulla Verde en la legislatura 2003-2007 de la alcaldesa Catalina Cirer. Gijón cesó a Mesquida, de manera fulminante, cuando estaba al mando de la Patrulla Verde. La destitución se produjo porque Gijón se sintió amenazado por el periodista Eduardo Inda, a quien la Patrulla Verde había inspeccionado por realizar obras ilegales en su propiedad. Esta destitución refuerza la tesis del fiscal que investiga el caso de la ‘mafia policial’, en el sentido de que Gijón hacía favores a sus amigos, aunque en este caso fue bajo presión.

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En su testifical, en poder del juzgado de Instrucción número 12 de Palma, el exjefe de la unidad manifiesta que fue cesado porque el citado periodista, entonces director del diario El Mundo-El Día de Baleares, «pidió su cabeza». Los hechos se remontan a principios de enero de 2007, cuando algunos vecinos del periodista en la barriada de Son Ximelis, de Palma, le denunciaron por hacer un cerramiento ilegal en la terraza o galería de su vivienda. «A raíz de la visita por parte de un celador de obras a la casa de Inda, producido el 4 de enero de 2007, se provocó una reunión en el despacho del regidor de Área de de Seguretat Ciutadana a la cual asistieron Álvaro Gijón, regidor de Seguretat; José Ramón Orta, director de Seguretat; Nicolás Herrero, intendente jefe de la Policía Local de Palma; Juan Mut, comisario, y Juan José Ferrando, gerente de Urbanismo», señala Antoni Mesquida.

«En el transcurso de dicha reunión, el señor Gijón recibió una llamada telefónica y puso el manos libres. Los allí presentes pudieron oír: «O tu cabeza o la de Mesquida. Primera página a nivel nacional. Ya lo he hablado con Pedro Jota (director de El Mundo), y piensa que estás a cinco meses de unas elecciones». Mesquida explica que conoce estos hechos por el entonces gerente de Urbanismo, Juan José Ferrando, quien le explicó que habían decidido ‘entregar’ su cabeza. De hecho, fue cesado al día siguiente, el 5 de enero. Mesquida planteó un contencioso por la irregularidad de su cese, y lo ganó, siendo reintegrado a la Patrulla Verde.