Uno de los detenidos, vestido con chándal, rodeado de guardias civiles en el Port de Alcúdia. | A. Sepúlveda

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Un trastero de Alcúdia escondía un secreto: un laboratorio de cocaína y productos químicos. La Guardia Civil, en su enésimo golpe contra el narcotráfico, detuvo este martes a doce narcos y registró ocho locales y viviendas. La ‘operación Heisenberg’ se ha saldado con dinero, coches y drogas intervenidos.

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La investigación de la Policía Judicial de Inca se inició hace un año, cuando los agentes detectaron un incremento de la venta de cocaína, marihuana y speed en Alcúdia, el Port de Alcúdia y Can Picafort. A primera hora de la mañana de ayer, un total de 80 guardias civiles se desplegaron en estos tres núcleos y procedieron a la detención de los principales sospechosos, la mayoría de ellos españoles. También hay un marroquí, que está considerado el jefe de uno de los clanes de la Part Forana.

Los agentes utilizaron perros adiestrados y desmontaron varios coches de los detenidos, ante la sospecha de que la droga estuviera oculta en el interior, en habitáculos secretos. Sin embargo, el premio gordo para los investigadores llegó cuando abrieron el trastero de una casa y descubrieron un auténtico laboratorio. De esta forma, los traficantes manipulaban ellos mismos los estupefacientes y podían producir grandes cantidades, lo que disparaba los beneficios. Durante toda la mañana los funcionarios buscaron pruebas contra los doce acusados y este miércoles está previsto que en el cuartel de Inca, al mediodía, se exponga todo el material recuperado por los investigadores.