Dos de los tres vigilantes brutalmente agredidos en las casetas de La Rambla de Palma. | A. Sepúlveda

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«Ya no podemos aguantar más. Es intolerable el cúmulo de agresiones que está sufriendo nuestro colectivo y la falta de medidas de seguridad con la que trabajan los vigilantes. Es necesario un cambio de legislación y la implicación de nuestras instituciones para poner freno a la oleada de violencia en las que estamos inmersos». Así rotundo se manifiesta Sebastián Oliver, portavoz del sindicato Alternativa Sindical ante el último caso de extrema violencia registrado contra una vigilante de la Estación Intermodal de Palma.

Por su parte, Benny Bestard, empresario del sector y miembro de la Asociación de Seguridad Privada, también se mostró muy contundente. «Quiero condenar la agresión sufrida en la Intermodal y mostrarle todo nuestro apoyo. Vamos a solicitar una modificación del reglamento de la Ley de Seguridad Privada y que nos permitan la utilización de nuevos elementos de protección como el spray de defensa entre otros. También sería muy importante realizar una modificación en el Código Penal y conseguir nuevamente el carácter de autoridad».

José Antonio Carbonell, vicepresidente de la asociación Marea Negra (a nivel nacional) afirmó: «No vamos a parar. Llevaremos el caso al Congreso de los Diputados y a la Secretaría de Estado de Seguridad. Los vigilantes estamos desprotegidos jurídicamente. También carecemos de chalecos antibalas y hay que recordar que estamos en alerta terrorista nivel 4. Hay que tomarse esto mucho más en serio», concluye Carbonell.

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