El ataque ocurrió en un parque de Palma. | Redacción Sucesos

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La Audiencia Provincial ha condenado al dueño de un perro a pagar una indemnización de 20.000 euros a la víctima de un ataque del animal. Mordió en la cara a un hombre que iba con su hija en el parque de Son Rullán de Palma el 4 de febrero de 2013. Le causó graves heridas en la parte derecha del rostro por las que la víctima sufre un perjuicio estético medio.

El hombre herido por el perro presentó una demanda para reclamar al dueño del perro una indemnización por los daños. Argumentaba que se trataba de un animal peligroso y que iba sin bozal, por lo que existía una negligencia por parte del propietario. Éste, por su parte, argumentaba que el can, ‘Tison’ no pertenece a una de las razas catalogadas como peligrosas. Además, atribuía el ataque a que la víctima se había acercado al animal para tocarlo y que, al entrar en su «ámbito de seguridad» sin tener su confianza había provocado él mismo la agresión.

Un juzgado de Primera Instancia desestimó los argumentos del dueño del perro. La sentencia señala que no existen pruebas de que fuera el hombre que recibió el mordisco quien se acercara de forma imprudente al animal. Además, se basa en una pericial de una veterinaria para establecer que el animal sí era un perro potencialmente peligroso. El informe señala que para poder ser examinado, el perro tuvo que ser sujetado por tres personas y que su carácter agresivo obligaban a que tuviera que llevar bozal.