José María Rodríguez, presidente del Partido Popular de Palma, en una imagen de archivo. | Jaume Morey

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Un testigo protegido de la causa vinculado al Partido Popular acusa a José María Rodríguez de recibir prebendas además de organizar un espionaje contra otros políticos y policías con agentes de la Policía Local y detectives privados. El testigo conoce el rumor de que el presidente del PP «tiene seleccionado a un grupo de policías locales con la finalidad de espiar a determinados grupos de personas».

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También asegura que Tomás Mas, uno de los agentes que estuvo en prisión por esta causa, «le hacía trabajos privados, concretamente espiar, a cambio de su progresión en su carrera». Apunta que tiene constancia de que al menos una persona pagó entre 250.000 y 500.000 pesetas al presidente del PP de Palma para levantar la clausura de un negocio. No quiso dar el nombre al instructor.

Esta persona, que tiene miedo de las represalias de Rodríguez, asegura que conoce de primera mano situaciones de empresarios de la Playa de Palma que han tenido que hacerle regalos como joyas, relojes. Al vínculo del PP con la trama también apunta un policía, testigo de la causa. Este revela que le convocaron para una reunión con el PP para negociar sobre mejoras en el cuerpo. Fue el 8 de marzo de 2011. El encuentro se produjo en el bar Orange, en el Amanecer, un local que explotaba Daniel Montesinos, uno de los policías que ha sido encarcelado en la causa. El exalcalde Mateo Isern, el presidente del PP en Palma, José María Rodríguez y el concejal Álvaro Gijón se citaron con varios de los policías corruptos con el propósito de «reestructurar el organigrama de la Policía Local y fortalecer determinadas unidades».