Antonio Pericás, junto a su perra ‘Blanca’. | Julio Bastida

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«No soy ningún maltratador y mucho menos un asesino. Desde que comenzó esta pesadilla no puedo salir de mi casa por miedo a que me linchen los animalistas». Antonio Pericás Maestro es el propietario del pitbull que tuvo que ser rescatado en una casa del Coll d’en Rabassa de Palma y falleció en Son Reus.

«Yo quería mucho a mi perra. Cuando me dijo el veterinario que 'Luna' tenía leishmaniosis todo me vino muy grande y no supe reaccionar. Me dijeron que tenía que sacrificarla y yo me negué por completo. Me faltó valor para matar a mi perra y lo único que quería es que el animal pasara sus últimos días conmigo. Quiero que quede muy claro que yo no soy ningún maltratador y que los animales son mi vida.

El dueño del animal fallecido carga contra su vecina -integrante de la asociación en defensa de los animales Baldea- a la que acusa de haber generado un clima de crispación contra él llegando al punto de provocar un linchamiento público.

«No hay derecho a lo que me están haciendo. Los animalistas han colgado mi fotografía en las redes sociales, han facilitado a todo el mundo mi nombre y apellidos, lugar de residencia y de trabajo. Estoy sometido a un linchamiento público sin precedentes», concluye Antonio.

La Policía Local de Palma sigue de cerca el caso para evitar que algún ciudadano atente contra el dueño del animal fallecido. Las redes sociales amanecieron con múltiples mensajes y comentarios amenazadores contra Antonio Pericás.