El traumatólogo juzgado por no detectar un tumor cerebral a una mujer ha sido absuelto. La juez concluye que su intervención fue la apropiada y no se le puede imputar por un delito de homicidio imprudente grave.

Los hechos por los que fue denunciado se remontan al año 2009. El médico operó varias veces de la rodilla a una paciente septuagenaria que falleció a causa de un tumor cerebral más tarde, en 2012.

«La afectación tumoral nada tiene que ver con las acciones del imputado», sentencia la magistrada. Además, añade, «resulta sorprendente que se personalice en el traumatólogo la falta de diagnóstico cuando a lo largo del proceso evolutivo la víctima consultó con varios facultativos más».

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El abogado de la acusación particular solicitaba tres años de cárcel para el médico y una indemnización de 441.000 euros.