Un miembro del Grupo de Rescate Vertical accedió a la casa descolgándose por la fachada. | Arguiñe Escadón

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El centro de Vila fue el escenario ayer a mediodía de un espectacular rescate a una mujer de avanzada edad que llevaba dos días postrada en su casa después de sufrir una caída.

La alerta la dio un familiar de la víctima que llamó a la Policía Nacional al no obtener respuesta a las llamadas de teléfono a su casa.

Para acceder a la vivienda ubicada en la calle Metge Antoni Serra esquina con Ignasi Wallis, se desplazó una dotación de cuatro bomberos.

Desde la terraza del cuarto piso, prepararon una cordada y un especialista del Grupo de Rescate Vertical (GRV) de los Bomberos de Eivissa se descolgó por la fachada y accedió por el balcón a la vivienda de la víctima.

La maniobra de los bomberos era seguida desde la calle por la mirada de numerosos vecinos y turistas que seguían la operación de rescate minuto a minuto sin perder detalle.

La mujer, de unos 80 años, estaba postrada junto a su cama. El efectivo del GRV la encontró consciente, con ritmo respiratorio bueno pero con un poco de taquicardia.

Los bomberos que atendieron la víctima en un primer momento comprobaron sus constantes vitales, le suministraron oxígeno y la inmovilizaron con un collarín.

Minutos después llegó al lugar del suceso una ambulancia SAMU móvil del 061.

Los sanitarios se encargaron de estabilizar a la mujer accidentada antes de proceder a su traslado al hospital Can Misses.

Durante una hora, los aledaños del edificio escenario del rescate congregó a decenas de curiosos que destacaron la intervención de los bomberos para acceder a la casa donde estaba la víctima.

«Ha sido espectacular y rápida la forma como han accedido a la vivienda», indicó Mari Pedrosa, una voluntaria de la Cruz Roja que presenció toda la maniobra de rescate y destacó el buen hacer de los efectivos del Grupo de Rescate Vertical.

Los vecinos del inmueble explicaron que durante el fin de semana hubo «menos movimiento del normal en la finca», ya que muchos vecinos estaban fuera. Es el caso de los familiares de la víctima, que estaban de viaje y alertaron a la policía tras dos días sin noticia de su madre.

Nadie escuchó ningún grito ni ninguna petición de auxilio y los bomberos no tuvieron que derribar ninguna puerta, ya que el acceso del balcón estaba abierto.

Pese a permanecer unas 48 horas postrada la víctima estaba consciente.

La mujer fue evacuada en camilla por un ascensor que durante todo el fin de semana no había funcionado, según comentaron los vecinos del inmueble.