Felanitx era ayer un pueblo destrozado por la tragedia. Nadie daba crédito a lo ocurrido en la calle Cala Figuera. Los vecinos colocaron unas velas como homenaje. | Alejandro Sepúlveda

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«La quería tanto que no podía soportar vivir sin ella». El asesino de Isabel Barceló confesó ayer ante la Policía Judicial de la Guardia Civil de Manacor que tenía planificado el brutal crimen. Nicasio García pasará hoy por la mañana a disposición judicial.

Tras ser detenido en el segundo piso de la calle Cala Figuera, el homicida no quiso declarar, aunque después cambió de opinión y aseguró que tenía «una nebulosa en la cabeza», que le impedía recordar lo que había sucedido el miércoles al mediodía en Felanitx. Después, en cambio, acabó confesando.

Trampa

El hombre, que estaba en paro, llevaba una temporada muy abatido porque Isabel había roto con él. Habían salido durante cuatro años, pero en el pueblo cuentan que era muy posesivo y celoso y ella se cansó de su carácter.

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El miércoles por la mañana, habían quedado en que ella le dejaría una bolsa con pertenencias suyas en el portal de su casa, en el número 56 de la calle Cala Figuera. Isabel llegó con una amiga, quizás porque no se fiaba de él, y Nicasio la estaba esperando. Tras entregarle la bolsa, él le insistió en que subiera al piso «para que te puedas despedir de mi hijo, que te está esperando». Era mentira. En la vivienda no había nadie y cuando entraron los dos parece ser que él intentó convencerla de que reanudaran la relación. «Yo la quería muchísimo, era incapaz de hacerle daño, pero no podía vivir sin ella», contó Nicasio.

Lo que ocurrió en realidad es que el hombre le propinó seis puñaladas en el pecho y la espalda, con un cuchillo cebollero que cogió de la cocina. Poco después, llegó el hijo de él y se encontró a la cajera cosida a puñaladas en el suelo del pasillo, en medio de un gran charco de sangre. Su padre estaba en la casa, como ausente. No intentó escapar. El chico pidió ayuda a los equipos de emergencia y los primeros médicos que llegaron a la casa sólo pudieron certificar la muerte de Isabel Barceló.

Cuando la Policía Local y la Guardia Civil entró en el segundo piso procedieron a su detención y lo trasladaron al cuartel. La inspección ocular duró hasta la tarde, y una comisión judicial, un forense y los expertos de la Policía Judicial de Manacor registraron la casa, en busca de pruebas. La autopsia ha confirmado que una de las puñaladas fue mortal de necesidad.


Ayer se sucedieron las muestras de condolencia y de apoyo a la familia de la asesinada. El Govern, la Delegación del Gobierno en Balears, el Consell de Mallorca y los ayuntamientos de Manacor y Felanitx guardaron ayer un minuto de silencio en memoria de Isabel Barceló.
El vicepresidente y conseller de Presidencia, Antonio Gómez; la consellera de Familia y Servicios Sociales, Sandra Fernández; la directora del Instituto Balear de la Mujer (IBD), Isabel Llinàs, y otros miembros del Govern han guardado hoy un minuto de silencio para expresar su condena por la muerte de Isabel, y para expresar el pésame a la familia de la víctima.
Condena total
Fernández manifestó, tras el minuto de silencio, que «el Govern quiere mostrar su condena total y absoluta hacia la violencia de género», y «hacer llegar a la población de que este es un problema de todos, de la sociedad», que es necesario «hacer visible». Ha recordado que desde el Institut Balear de la Dona se les ofrece apoyo a las mujeres que sufren violencia machista «para que en cualquier momento encuentren ayuda en su entorno, porque sí es posible salir del drama en que viven».
Los trabajadores de la Delegación del Gobierno en Balears y la delegada Teresa Palmer guardaron también un minuto de silencio por el mismo motivo. A este acto en la Delegación acudieron la presidenta del Parlament balear, Marga Durán; la diputada socialista Concha Obrador; la diputada de Més Fina Santiago; los regidores del Ajuntament de Palma Guillermo Navarro, Jesús Valls, Esperanza Crespí, Ana Ferriol y Antonia Fornari, entre otros. Se trata del noveno crimen de este año en Mallorca y el tercero por violencia de género.