Los hechos ocurrieron en una vivienda de la plaza Fleming, de Palma. | Alejandro Sepúlveda

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Un hombre de 50 años de edad aceptó ayer una condena de quince meses de prisión por apuñalar a su padre en la espalda y después dar un mordisco a su madre cuando ésta pretendía desarmarle.

Los hechos ocurrieron el 8 de junio del año pasado en la plaza Alexander Fleming de Palma. El acusado tenía ya varias condenas previas por delitos de lesiones en el ámbito familiar y tenía una orden de alejemiento respecto a sus padres. Pese a ello todavía vivía en la casa familiar.

Ese día, sobre las cuatro de la tarde, el acusado entró en casa y se fue directamente a la habitación en la que estaba su padre. Allí cogió unas tijeras y, a la vez que amenazaba a la víctima, «eres un perro rabioso que no merece vivir», le clavó las tijeras en la espalda. Su madre intervino en ese momento e intentó arrebatarle las tijeras. Él se revolvió y dio varios mordiscos en el brazo a la mujer. En la casa estaba también en ese momento una nieta de las víctimas de cuatro años de edad.

En el juicio, celebrado ayer, Fiscalía y la defensa alcanzaron un acuerdo por el que se rebajó la petición de prisión de diez años a quince meses. Los hechos quedaron calificados como unas lesiones y no como un homicidio imprudente. El acusado además está inhabilitado para llevar armas durante seis años y no podrá acercarse a sus padres durante tres.