En primer término, el vehículo accidentado que conducía el acusado. | Vasil Vasilev

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Novato y a una velocidad inadecuada. Un conductor novel asumió ayer la responsabilidad de un accidente en el que falleció su acompañante, que tenía 20 años de edad. Otras tres jóvenes que iban en el vehículo accidentado resultaron heridas graves. La Guardia Civil de Tráfico determinó que lo ocurrido se debió a una imprudencia.

Los hechos ocurrieron en la carretera Palma-Sóller el 16 de enero de 2010. El acusado conducía su automóvil, un Volkswagen Polo en torno a las cinco y media de la madrugada. A la altura del punto kilométrico 14, cerca del restaurante Can Penaso tomó una curva. La velocidad a la que iba era excesiva y ésto, sumado a su inexperiencia al volante, llevó a que perdiera el control del automóvil. Invadió el carril contrario, derrapó y se empotró contra una pared de piedra de una finca. Después, el coche volcó.

Tres de los acompañantes, todas ellas mujeres de entre 19 y 29 años de edad sufrieron daños severos y tuvieron que ser operadas de urgencia. Peor suerte corrió el otro joven que iba con él: recibió un grave golpe en la cabeza que resultó letal casi de forma inmediata.

Prisión

En el juicio, celebrado ayer en un juzgado de Palma, el acusado aceptó un año de prisión por un delito de homicidio imprudente y tres meses por cada uno de los tres delito de lesiones imprudentes de los que se le acusaban. La Fiscalía y la acusación particular le reconocen el atenuante de reparación del daño después de que su compañía de seguros indemnizara a las víctimas y sus herederos en 106.000 euros.

Además, la sentencia le impone la retirada del carné de conducir durante un periodo de cuatro años.