Desde principios de mes, decenas de personas ejercen la venta ambulante ilegal en la Platja de Palma a cualquier hora del día. En primera línea, un sábado por la tarde se pueden contar más de medio centenar entre los balnearios 5 y 7 | Alejandro Sepúlveda

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La policía va a tener un serio problema este verano si quiere erradicar la venta ambulante ilegal en la Platja de Palma, ya que decenas de personas que ejercen esta actividad han invadido la zona, especialmente la primera línea. Se da la circunstancia de que mañana lunes, el alcalde de Palma, Mateo Isern, presentará el dispositivo policial de la Platja de Palma para la temporada turística, aunque desde principios de mes los vendedores ambulantes ilegales ofrecen sin parar relojes, pulseras, collares y gafas de sol, entre otros artículos, a turistas y demás personas que pasean por primera línea, cualquier día a cualquier hora.

Organizados

Los vendedores ambulantes ilegales actúan de forma organizada y hay un mayor número que en años anteriores. Algunos van solos y otros en pequeños grupos de entre dos y cinco personas, y mientras unos venden otros vigilan. Los que se dedican a la venta llevan pocos productos. Bien una pequeña caja con una docena de gafas de sol, o los relojes, pulseras o collares que caben en una mano, para poder pasar desapercibidos en caso de encontrarse con la policía.

La Policía Local tiene órdenes de no iniciar persecuciones por casos de venta ambulante ilegal ya que se trata de faltas administrativas.

El lunes pasado, no obstante, se registró el primer incidente, cuando un senegalés de 28 años que ejercía la venta ambulante huyó corriendo al ver a la policía. Este joven fue atropellado al no percatarse de que venía un vehículo y resultó herido de gravedad. El viernes murió en el hospital de Son Espases.

El presidente de la Asociación de Inmigrantes Senegaleses en Balears YAPO, Cheikh Ngalgou, reconoció la gran presencia de vendedores ambulantes ilegales en la zona. Al respecto manifesto: «La construcción y la hostelería daban trabajo a muchos inmigrantes, con la crisis muchos están sin trabajo y en situación de exclusión social. Se dedican a vender para sobrevivir y no queremos que haya conflictos sociales, la venta no es un tema de desobediencia sino de sobrevivir».

La gran presencia de vendedores ambulantes ilegales ha creado indignación entre los comerciantes de la zona y algunos vecinos, por lo que se avecina una compleja solución para la problemática.