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Método contundente de atraco: dejar K.O. a la víctima de un golpe y llevarse todo lo que lleva encima. La Fiscalía solicita una condena de siete años de prisión para un joven de 22 años por dejar inconsciente a un hombre de un golpe para robarle. La acusación pública sostiene que el encausado esperó a que la víctima, un conocido empresario de Palma, llegara a su casa tras un día de trabajo para darle un fuerte golpe por la espalda con un objeto contundente. Cuando estaba en el suelo le quitó las pertenencias que llevaba encima.

Los hechos, de acuerdo con la calificación de la Fiscalía, ocurrieron entre las dos y las tres de la madrugada del 17 de octubre del año 2010. La víctima, dueño de un restaurante de Palma, llegaba a su casa situada en la calle General Riera. Tuvo tiempo de abrir la puerta y poco más. Justo cuando entró en el portal del edificio, fue golpeado en la parte de atras de la cabeza con un objeto contundente que no ha sido identificado. El golpe fue tremento. El hostelero quedó sin sentido en el suelo con una gran brecha en la cabeza, en la que le tuvieron que poner 18 puntos de sutura una vez que fue atendido en un centro hospitalario.

Móviles

Según el escrito de acusación del ministerio fiscal, el detenido, ciudadano español de origen ecuatoriano iba en el momento del asalto con un menor de edad, que ya ha sido juzgado por los mismos hechos por un Juzgado de Menores. Cuando la víctima quedó tendida en el suelo ambos asaltantes aprovecharon para llevarse tres teléfonos móviles que el hombre llevaba encima, las llaves del restaurante del que era dueño, un bolígrafo de lujo y cinco euros en efectivo, todo ello ha sido valorado en 250 euros en total.

El acusado fue detenido por agentes del Cuerpo Nacional de Policía siete meses después de que ocurriera el asalto, después de una larga investigación que siguió el rastro de los teléfonos móviles que habían robado a la víctima, uno de ellos una Black Berry hasta llegar al detenido, al que se identificó por la dirección de internet del terminal. Las pesquisas también se apoyaron en varios vídeos.

El joven acusado no tenía antecedentes penales en el momento en el que ocurrieron los hechos. Ahora se enfrenta a una petición de cárcel de cinco años por un delito de robo con violencia y a otros dos por otro de lesiones. Además, tendrá que indemnizar con alrededor de 1.600 euros al dueño del restaurante al que robó.

Durante la instrucción, el joven ha negado su participación en el asalto.