La Benemérita celebra la festividad de su patrona en un acto solemne celebrado en el aeropuerto de Palma | A. Sepúlveda

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Con casi treinta grados muy impropios de octubre, la Guardia Civil de Palma celebró ayer la festividad de la Virgen del Pilar, su patrona.

Al acto celebrado en el aeropuerto de Son Sant Joan acudieron las principales autoridades, encabezadas por el president del Govern, José Ramón Bauzá; el delegado del Gobierno, Ramón Socías, y el alcalde de Palma, Mateo Isern. El coronel jefe de la Guardia Civil, Basilio Sánchez Rufo, afirmó en su discurso que es «conveniente y necesario» reforzar la imagen de servicio del cuerpo armado, y que sus integrantes trabajen con «unidad y sin descanso porque así lo demanda la sociedad».

El máximo responsable benemérito también felicitó a los suyos por la labor que realizan a diario y pidió a sus miembros que no «desfallezcan» para trabajar en pro de los derechos de los ciudadanos, a pesar de que los actuales tiempos son «difíciles».

Por su parte, Ramón Socías recordó que era su última patrona del Cuerpo como delegado del Gobierno, aunque matizó que seguirá en política: «Me gusta demasiado». Socías mostró su satisfacción porque a lo largo de estos años el índice de criminalidad ha descendido en las islas en 23 puntos, lo que no ha sido posible conseguir «sin la dedicación y sacrificio» de los miembros del Cuerpo.

También destacó que el número de agentes en el archipiélago se ha incrementado, en siete años, en 450 miembros hasta llegar a los 2.065 y se felicitó por la apertura y renovación de cuarteles como los de Inca, Felanitx, Eivissa o sa Pobla, y la inminente puesta en marcha de los nuevos edificios de Calvià y Formentera.

Tras los discursos, el himno y la ofrenda a los caídos, se entregaron las medallas y distinciones de cada año. En esta ocasión, entre los premiados se encontraban históricos del Cuerpo, como el sargento Alejandro Perdigón, jefe del Emume (Equipo de la Mujer y del Menor), el guardia civil Francisco Manzano, del equipo antidroga o Cristino Seguí, del Grupo de Patrimonio. Además de los funcionarios del Cuerpo, también fue distinguido el comisario Nicolás Herrero, hasta hace poco jefe de la Policía Local de Palma, y Diego Cazalla, inspector jefe del Grupo de Atracos del CNP. El comandante general de Baleares, Adolfo, Orozco, recibió la cruz con distintivo blanco, al igual que el presidente de la Audiencia, Carlos Gómez. El investigador Joan Carles Cabanach también fue premiado.