Esteban Marchena, a la izquierda, con la denuncia en las manos. | S. Amengual

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Las conclusiones finales de la autopsia practicada a Francisco Javier Marchena González, el joven de 26 años que fallecido en el Hospital Comarcal d'Inca, según sus familiares por una clamorosa negligencia médica ya han visto la luz.

Ultima Hora ha tenido acceso a la documentación oficial emitida por el Instituto de Medicina Legal de las Illes Balears (patología forense) en la que cita textualmente: «Conclusiones: 1.- Causa inmediata de la muerte: Edema agudo de pulmón. 2.- Causa intermedia de la muerte: Insuficiencia cardiaca aguda. 3.- el resto de las conclusiones se establecerán a la vista de los estudios complementarios solicitados», concluye.

Padre

Esteban Marchena, padre del fallecido, con los resultados en la mano, no duda en afirmar: «¿Y ahora qué? Mi hijo ha dado negativo en todas las pruebas de serología y se demuestra que murió de un infarto. Yo me pregunto. ¿Cómo una persona que sufrió un edema pulmonar, una insuficiencia cardiaca aguda no fuese atendida como Dios manda en un hospital?», relata el progenitor.

«Hay que recordar que mi hijo acudió hasta en dos ocasiones al PAC de urgencias del municipio de Pollença. La primera de las veces, el facultativo le recetó un par de pastillas de paracetamol y otros dos medicamentos similares. La segunda vez, la doctora Rodríguez Bonnim lo mandó a dormir un rato ni se molestó en explorarlo, de hecho, el espacio del informe referente a la exploración está en blanco», concluye. (Esteban Marchena presenta al periódico la documentación pertinente y los informes médicos).

Hospital

Por otra parte, Esteban Marchena acudió el pasado viernes al Hospital Comarcal d'Inca. Una vez allí solicitó entrevistarse con la dirección del centro y les dijo: «Ya que vosotros no os habéis dignado en llamarme ni en ofrecerme ayuda psicológica o un simple vaso de agua, he decidido venir yo. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña vendrá a Mahoma».

Una vez dentro del despacho, según Esteban, el director, acompañado de dos médicos más le dijo: «No entiendo lo que pudo pasar. El hombre estaba roto, visiblemente conmocionado y casi a punto de llorar. Me pidió perdón, en varias ocasiones y me prometió que hará todo lo posible para aclarar lo que sucedió. No podía entender lo sucedido. Además, me explicó que tenía hijos y que se podía imaginar el mal trago que estaba pasando», concluye.

La denuncia interpuesta relata: «Al entrar se dirigieron a administración, donde le tomaron los datos y le dijeron que pasara a la sala de espera. La enfermera le tomó la tensión y los volvió a enviar a la sala de espera. Allí estuvimos casi cuatro horas. Francisco le dijo que estaba muy mal y que tenían que hospitalizarlo, pero el personal sanitario le dijo que el hospital tenía 'overbooking'», prosigue la denuncia. «El chico seguía en un estado lamentable, vomitando, con sudores fríos y brotes nerviosos. Pasados unos minutos, entraron al box y le comenzaron a extraer sangre. En ese momento, Francisco comenzó a decir que se moría y sufrió convulsiones. Acto seguido falleció».