Manuel Alameda, sujetando la denuncia y reclamación presentadas. | Alejandro Sepúlveda

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Manuel Alameda Contreras 'Mangote' tiene 30 años, es gitano, residente de la barriada palmesana de La Vileta y se muestra visiblemente indignado ante el trato vejatorio y humillante que supuestamente recibió por parte del Hospital Universitario de Son Dureta de Palma. Según se desprende de la denuncia presentada ante la jefatura del Cuerpo Nacional de Policía los hechos se remontan al pasado domingo. «Sobre las 23 horas nuestro protagonista acudió al centro hospitalario con el fin de preguntar el número de habitación en el que se encontraba un familiar, con la finalidad de visitarlo en la mañana siguiente...» La denuncia prosigue: «Fui atendido por una mujer de unos 35 o 40 años, de complexión gruesa... la cual trató en todo momento al dicente con una actitud despectiva, llegando a manifestarles textualmente. «Estoy cansada de los gitanos, estáis siempre formando escándalo».


Manuel, dado el comportamiento de la trabajadora del mostrador de urgencias, los comentarios racistas y al negarle la información solicitada se sintió vejado y solicitó interponer una queja formal en el centro. «Me dieron un papel y yo presenté la queja por escrito, pero la persona a la que se la entregué era la misma contra la que interponía la denuncia y me dio una copia bajando la intensidad de la fotocopiadora que prácticamente no se veía. Lo que ella no se esperaba es que presentaría una denuncia ante la Policía Nacional», añade Manuel Alameda.
«A mí me trató a patadas y no cesó de realizar comentarios racistas, pero había un sudamericano que trataba de hablar con ella y, simplemente, lo ignoró. Puedo entender que hay gitanos que somos muy escandalosos, pero no tenemos que pagar justos por pecadores. Yo tenía un familiar en estado muy grave y me tuve que informar a través de otros familiares», concluye.