La Guardia Civil procedió a la detención de los implicados.

TW
20

La Guardia Civil ha detenido a 26 personas -todos inmigrantes senegaleses y un empresario mallorquín- acusados de vender ropa de marca falsificada en mercadillos de Campos y Santanyí, y en una tienda clandestina de la Colònia de Sant Jordi.
Recientemente los representantes de las marcas Louis Vuitton, Carolina Herrera, Burberry y Diesel presentaron una denuncia en la Comandancia de la Guardia Civil por un delito contra la propiedad industrial. Según estos abogados, en los mercadillos de las citadas localidades mallorquinas se montaban cada semana tenderetes con cientos de productos de marca falsificados.
'Cerebro'
Uno de los suministradores de todo este material era, supuestamente, un «histórico» de la Colònia de Sant Jordi, que ya había sido detenido en otras ocasiones. J.M.F. regentaba un negocio clandestino al que no podía acceder cualquiera, y que está especializado en bolsos, cinturones, carteras y otros efectos de marroquinería falsificados. Sin embargo, según refirieron en fuentes de la investigación, se trataba de copias «de alta calidad», que eran vendidas a precios relativamente elevados.
La operación policial, bautizada como 'Espejo', se ha saldado con la detención de los 26 presuntos implicados, entre vendedores, transportistas y suministradores. La Benemérita se ha incautado de una gran cantidad de material falsificado, valorado en 50.000 euros, y que será destruido en cuanto lo autorice el juez.
Las fuentes consultadas añadieron que en otros mercadillos mallorquines se lleva a cabo, con mayor o menor frecuencia, una actividad ilícita similar, por lo que no se descartan nuevas intervenciones, «siempre y cuando los representantes legales de las marcas afectadas lo denuncien», agregaron.
Los acusados han quedado en libertad con cargos y las diligencias policiales han sido remitidas al juzgado de Manacor que instruye el caso. Desde la Oficina Periférica de Comunicación (OPC) de la Guardia Civil de Palma se ha destacado que las policías locales de Campos y Santanyí han colaborado activamente en la 'operación Espejo'.