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«Ha sido la peor pesadilla de nuestras vidas. Pensaba que iban a matarnos, nos dieron una brutal paliza y, lo peor de todo, nos agredieron para robarnos el coche y así poder ir a comprar droga en el poblado de Son Banya». Éste es el estremecedor relato de Francisca Tugores, una vecina de Can Picafort, que hace unos días fue víctima, junto a su compañero, de una agresión cuando dos toxicómanos trataron de robarles el vehículo.
«Nosotros estábamos paseando el perro por la zona peatonal de Can Picafort. En ese momento comenzó a llover y nos dirigimos rápidamente hasta donde teníamos estacionado el vehículo. Acto seguido pudimos ver como una pareja de 'jonkis' estaban merodeando por nuestro coche. La verdad es que no le dimos importancia y nos metimos en el interior. Fue entonces cuando comenzó nuestra pesadilla», relata visiblemente afectada Francisca.
«Se acercaron y nos dijeron que les entregáramos el coche. Querían ir a buscar droga a Son Banya. En ese momento cogieron a mi compañero y le propinaron varios puñetazos. Mientras tanto, ella, una gitana de La Soledad, me cogió por los pelos, me arrancó parte de la cabellera y me sacó del coche. Después comenzó un aluvión de golpes. La violencia fue tan extrema que incluso nos cogieron nuestras cabezas y nos golpearon contra el suelo y el coche», relata.
Finalmente, la pareja denunció los hechos y, con suma rapidez y eficacia, la Guardia Civil procedió a la detención de los delincuentes.
Vecinos de la zona critican duramente la falta de agentes de la Policía Local y la inseguridad de la zona, especialmente en invierno. «Estamos cansado de reclamar más policías. Los que hay hacen un buen trabajo, pero es necesario ampliar la plantilla y dotarlos de los medios necesarios», afirma otra vecina de la zona.