Bomberos y policía, en la vivienda de los Nadal, media hora después de empezar el siniestro. Foto: J.J.

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La familia Nadal se llevó ayer un buen susto. La tranquilidad de la casa familiar de Porto Cristo se rompió a primera hora de la mañana, cuando un cortocircuito en la caldera inundó de humo parte del chalet. Los integrantes del clan que dormían en las habitaciones pudieron salir ilesos del incendio, que causó daños materiales.

En la casa, emplazada en el número 50 de la calle Joan Amer, dormían Maribel y Rafael Nadal, hermanos de Miquel Àngel, el ex futbolista, y sus respectivas familias. Precisamente fue el marido de Maribel el que detectó ruidos extraños y descubrió que un denso humo se colaba desde la caldera. Rápidamente todos los miembros de la familia fueron alertados y salieron del chalet, mientras avisaban a la Policía. Dos camiones de bomberos del parque de Manacor acudieron hacia Porto Cristo, pero los primeros en llegar fueron los efectivos de la Unidad Territorial de Costas (UTC), que comprobaron que los ocupantes de la vivienda estaban en perfecto estado. En un primer momento se movilizó una ambulancia por si había alguna intoxicación por inhalación de humo, aunque al final indicaron a la dotación sanitaria que regresara a su base porque no había ningún afectado.

Los policías no pudieron acceder al chalet porque se había acumulado una gran cantidad de humo, y carecían de equipos de aire. En cambio, los bomberos sí que pudieron entrar con máscaras.

El segundo piso fue el más afectado por el humo, en especial la zona de la escalera. Algunos cables se fundieron por las altas temperaturas y Gesa también fue informada del siniestro, para que reparara los daños eléctricos. La Policía Local de Manacor también compareció en la calle Joan Amer, por si la UTC precisaba apoyo, aunque en realidad la situación estaba plenamente controlada. Una hora después, aproximadamente, los equipos de emergencia comenzaron a abandonar el chalet de Porto Cristo. Fuentes de los bomberos explicaron que había sido una suerte que el humo «hubiera sido detectado a tiempo, porque en caso contrario podría haber habido intoxicados». Además de los dos matrimonios, en la casa dormían los hijos de corta edad de Maribel y Rafael, éste último regidor en el ayuntamiento de Manacor.