TW
0

EFE-WASHINGTON
Un temporal de agua y viento que azota el este de EEUU se ha cobrado hasta el momento la vida de doce personas, entre ellas ocho habitantes de una colonia de casas prefabricadas que fue arrasada por un tornado en Carolina del Norte.

Los supervivientes de Riegelwood, la población destrozada por el tornado, trataban ayer de recuperar lo poco que queda de sus casas, mientras un equipo de buceadores exploraba una laguna cercana para comprobar que no haya más cadáveres.

El gobernador de Carolina del Norte, Michael Easley, anunció ayer en una rueda de prensa que cuatro de los veinte heridos en ese suceso permanecen en situación crítica, y otros ocho ya han salido del hospital.

En Carolina del Norte, dos personas murieron en accidentes relacionados con las lluvias torrenciales y otra falleció después de que un tornado pasase por su casa. En el vecino Carolina del Sur un electricista pereció al intentar restablecer una línea de alta tensión.

En Maryland y Nueva York, centenares de personas tuvieron que ser rescatadas de sus casas y sus coches por las inundaciones.

Docenas de escuelas tuvieron que cerrar ayer debido al lodazal que convirtió en impracticables las carreteras de acceso.

Según las predicciones meteorológicas, se registrará una clara mejoría del tiempo en las próximas horas, si bien la alerta ante posibles nuevas inundaciones sigue en el estado de Maine.