Los policías observan el traslado de los cuerpos, pasadas las 22.00 horas. Foto: GERMÁN LAMA

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UH-EIVISSA
La policía entró ayer por la noche en un piso de La Marina y encontró los cuerpos sin vida de una mujer, un hombre y un niño de 12 años. Junto a ellos, un bote de pastillas y una nota escrita en alemán cuyo contenido aún se desconoce. Además, los cuerpos de los padres tenían las cabezas envueltas en bolsas de plástico para acelerar su muerte, y se cree que al menor le habían hecho ingerir pastillas y alcohol para provocar su fallecimiento. Los familiares, desde Alemania, avisaron a la policía de que hacía tiempo que no respondían al teléfono, por lo que se hallaban muy preocupados. Por los indicios recogidos anoche, el Cuerpo Nacional de Policía piensa que se trata de dos suicidios, además del homicidio del menor.

La pareja vivía en el segundo piso del edificio de Los Valencianos, en el puerto de Eivissa, en régimen de alquiler desde hacía un año y medio, según un vecino que conocía a esta familia. Según los testimonios de los allegados, se trataba de una pareja amable conocida por los comerciantes de la zona. El niño era hijo de ella, una mujer alemana de unos 40 años de edad. El juez de guardia de los juzgados de Eivissa acudió anoche al lugar para certificar las muertes y ordenar el levantamiento de los cadáveres y la Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía se quedó en el piso recogiendo las pruebas para la investigación.

A lo largo de los próximos días, los cuerpos serán sometidos a autopsias para conocer con exactitud la causa de las muertes y una investigación intentará averiguar si no hay nada más que añadir al suicidio como causa de estas tres muertes. Según un comerciante de la zona, se trataba de una pareja de buen trato. No se les conocía trabajo en la isla y, en apariencia, estaban lejos de padecer penurias económicas.