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P.MATAS/J.F.MESTRE/J.JIMENEZ. Patricio Arturo G.V., de 23 años de edad, uno de los presuntos autores del asesinato de Maria Antònia Colom Vich, la mujer que el pasado lunes apareció muerta en una carretera de Inca, ya había sido denunciado el pasado año por la víctima por el robo de unas joyas valoradas en unos 42 mil euros. Las joyas fueron recuperadas por la policía, pero después de ello la mujer amplió la denuncia afirmando que tanto Patricio, como su novia actual (también detenida por el crimen) y otros dos individuos, la estuvieron acosando y amenazando para que retirara los cargos.

Este caso se ha instruido en el Juzgado de Instrucción número 8 de Palma y el fiscal ya ha presentado su escrito de acusación, en el que solicita tres años de prisión contra el ecuatoriano y su compañera por los delitos de hurto y contra la Administración de Justicia. A los otros dos individuos se les acusa de hurto y se solicita para ellos pena de arresto. Esta denuncia se refiere a unos hechos que ocurrieron el día 18 de agosto del pasado año en un chalet de Son Roca. Maria Antònia Colom fue invitada a una fiesta que el grupo de ecuatorianos organizó en esta vivienda.

La mujer acudió elegantemente vestida y con unas valiosas joyas. Según parece, la víctima esa noche bebió más de la cuenta y los acusados, supuestamente, se aprovecharon de esta circunstancia para quitarle las joyas que llevaba, que ella valoró en 42 mil euros. Esa misma noche la mujer que fue asesinada acompañó a los ecuatorianos hasta una discoteca de la plaza Gomila y fue ella quien condujo su propio coche, un flamante BMW, que también fue robado. La mujer se percató del robo y lo denunció a la policía. Los investigadores interceptaron a Patricio Arturo G.V. y a su pareja, una mujer llamada Lidia, cuando acudían a una casa de empeño para cambiar las joyas por dinero. Recibió llamadas amenazantes para que retirara la denuncia.