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Los bomberos creen que el incendio que devastó el pasado domingo una nave industrial del polígono de Can Valero se ocasionó en el horno de secado, una cabina con turbina y sistema de calor en donde se secan las persianas, puertas y verjas que acaban de recibir un baño de pintura.

El Ajuntament de Palma remitió ayer un comunicado en el que se informaba que, de momento, no se habían establecido las causas del incendio, pero lo cierto es que las investigaciones se centran en el horno de secado, precisamente el lugar donde se iniciaron las llamas. Luis Horacio Elsaser Zeling, uno de los dueños de «Pinturas Reussasser», confirmó este extremo, aunque añadió que es necesario esperar a la inspección de los peritos para concluir el origen del siniestro. El responsable manifestó que el recinto afectado consta de dos naves y que ambas han resultado destruidas por el fuego, por lo que los desperfectos son millonarios: «De momento no podemos hacer una cuantificación de los daños, pero son muy elevados», aseguró. Otras fuentes indicaron que la estimación superará «fácilmente» los 40.000.000 de pesetas.

En el interior de las instalaciones de la calle 209 de Can Valero se acumulaban persianas, puertas y otro material suministrado por particulares y por empresas de carpintería, que «Reussasser» debía pintar o lacar. El domingo tres empleados trabajaban a destajo para finalizar un encargo que debía entregarse ayer y de improviso, poco antes de las cuatro de la tarde, detectaron fuego cerca del horno de secado. Antes de que pudieran reaccionar las llamas se habían extendido por buena parte del recinto y sólo pudieron correr hacia la salida para no resultar alcanzados. Una cafetería colindante fue evacuada y un taller de automóviles y un almacén vecino sufrieron pequeños desperfectos a consecuencia de las altísimas temperaturas que se registraron en la nave de pinturas.