Momento del traslado del cadáver de la mujer.

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PEP MATAS/FERRAN CARBONELL
La Guardia Civil localizó ayer los cuerpos sin vida de María Petra Cabello Casau, de 33 años y nacida en Badajoz, y el de su marido, Francisco Cobo Sánchez, nacido en Granada hace 35 años. Los cadáveres estaban en el interior del apartamento 301 del edificio Olivia A, en Son Caliu. El cadáver de la mujer estaba tendido en el suelo y el del hombre colgado del cuello por una lámpara.

En la casa había mucho desorden, pero en principio se descarta una tercera mano criminal. La hipótesis es que el hombre acabó con la vida de su esposa, a golpes o por estrangulamiento, y después él se quitó la vida. La pareja estaba casada y eran padres de una niña de seis años de edad. Francisco y Petra estaban tramitando su separación. El móvil de lo que se considera un homicidio y posterior suicidio no se conoce a nivel oficial, puesto que hay que esperar los resultados de la autopsia, que se efectuará hoy, pero se especula con un crimen pasional. La investigación del caso la asume la Guardia Civil de Palmanova y la Policía Judicial, con la que ha colaborado la Policía Local de Calviá en aportar una serie de datos.

La historia de los hechos se remonta al pasado domingo cuando, a media mañana, Francisco se puso en contacto telefónico con un hermano que reside en la Isla y le pidió que se llevara a la niña, cosa que hizo. Ayer por la mañana, al no haber tenido noticias de su hermano ni de su cuñada, el hombre se desplazó hasta el apartamento de Son Caliu. La puerta estaba cerrada por dentro y nadie contestaba. A través de una ventana el hombre vio los pies de lo que parecía su cuñada, en el suelo, por lo que se puso en contacto con la Guardia Civil al pensar que algo grave había ocurrido.