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De las más de 20 personas identificadas el pasado viernes por la policía durante la redada en la Plaça d'Espanya, once quedaron detenidas y fueron ingresadas en los calabozos de la Jefatura del CNP. Los once sospechosos son todos personas de color, mayoritariamente nativos de Nigeria y el resto de Sierra Leona y Ghana. Todos ellos, varones, están acusados de tráfico de drogas y los policías del MIP-E, que han dirigido la operación tienen pruebas de sus implicaciones en el delito.

Curiosamente, el grueso del grupo es nativo de la provincia de Imo, en Nigeria, y la mayoría de sospechosos llegaron a la Isla hace unos dos años procedentes de Ceuta y con contratos de trabajo para el Pla Mirall. Desde hace varios meses la policía detectó que un grupo de personas de color se dedicaban a la venta de drogas, sobre todo hachís y cocaína, en la Plaça d'Espanya. Desde entonces se ha estado efectuando un seguimiento y se ha podido constatar que se trata de un clan perfectamente organizado. A raíz de la redada del pasado viernes se ha intervenido más de un kilogramo de hachís, en pastillas en forma de dátiles. En las diferentes intervenciones que se han ido efectuando durante los pasados meses se ha constatado que el hachís que vendía el grupo era siempre en forma de dátil del llamado 'culero'. También se ha ido constatando el funcionamiento de la red, en la que estaban las personas encargadas de la entrega, la distribución de la droga y los que hacían labores de vigilancia.

Otro dato que se ha podido ir comprobando a través de las vigilancias efectuadas es el de la gran afluencia de personas que acudían a la Plaça d'Espanya a comprar las drogas. Los vendedores se situaban en tres esquinas de la plaza, comenzaban su actividad al caer la tarde y la misma duraba hasta entrada la noche.