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El Grume (Grupo de Menores) de la Jefatura palmesana ha detenido a un hombre que supuestamente abusó de su hija, de 14 años de edad, en repetidas ocasiones. El imputado, Enrique L.C., de 47, proclamó su inocencia ante los investigadores policiales y ayer tarde pasó a disposición judicial.

El portavoz del Cuerpo Nacional de Policía explicó que los efectivos del Grume tuvieron conocimiento de la situación de la adolescente hace pocos días, cuando llegó un escrito de la Fiscalía de Menores informando de su caso y requiriendo una actuación urgente. A su vez, la Fiscalía había sido avisada por el Servicio de Protección de Menores del CIM, que supo que en el colegio donde cursa estudios la adolescente se había comentado el tema. Así las cosas, los investigadores se pusieron en contacto con la chica y le tomaron exploración.

Su familia había llegado a la Isla hacía algunos meses y, presuntamente, los abusos sexuales se habían producido en este período. Sin embargo, los policías no descartan que ya anteriormente se sucedieran este tipo de episodios. La víctima relató que había sufrido tocamientos deshonestos en distintas ocasiones, aunque añadió que su padre nunca había efectuado el acto sexual completo con ella. La adolescente refirió estos hechos a una amiga íntima y la joven parece ser que dio aviso a los tutores de la escuela.

Enrique L. fue citado en la Jefatura de la calle Ruiz de Alda en la mañana de ayer, y compareció de forma voluntaria. Los agentes del Grume le informaron que quedaba privado de libertad por una acusación de agresión sexual en la persona de su hija de 14 años y lo interrogaron sobre este extremo. El hombre negó de forma categórica que hubiera mantenido contactos sexuales con la menor y sobre las cinco de la tarde fue trasladado a los juzgados de Vía Alemania. Pedro Barceló, magistrado en funciones de guardia, le tomó declaración y al final decretó su libertad.